Un poco de decepción: me graduaba de la universidad, me daban mi diploma y nadie ne hacia caso.
Salía de viaje con mis papás y les decía que quería dormir y me decían que entonces ya querían regresar a la ciudad.
Salíamos de casa y yo manejaba y tenía que sacar a mis perras.
Me sentía mal porque me trataban como a un adulto excesivamente o sin ninguna consideración más bien.