Judgement


It’s white,
unrelenting,
como una cortina
de metal
contra el pecho,
en el lugar
en el que estaba
la espada.
Implacable,
contra donde habitaba
la confianza.

[Anything can happen now.]

And she is just staring
at the love that got lost
by the undecipherable reaction,
at the disappeared trust.

[Nada volvió otra vez].
[Nada se olvidó].

But she can laugh [now].
Pero puede amar.

Nest


PERLA EN EL BOSQUE

Clouds are getting full
so you close all your windows.
TSLAMP – MGMT

Down the road,
I see the sign,
the one he hanged,
marcando la afrenta
indeleble en mi mente.

Siento de nuevo el río
atravesar, sin más opciones:
¿is it love or is it pride?
Elegiría siempre el amor,
but lover demands…

And as the river
cuts through the land
into the side of love,
then I take the right detour
to the other side.

Entro a la choza,
olor a madera cálida.
I just want to protect and hide
the remains of my heart.

The clouds are getting full
with poison purple rain,
the river starts to flood
spreading shame and pain.

So I close all the windows
but one,
so I can reach out with my hand
y tantear el agua,
pero además,
tocar a la luciérnaga y su llama.

I lay down on a nest,
not a craddle
but a cuddling place;
with nobody else in there.

Alas rotas,
just a spot to rest
entre la paja, almohadas,
surrounded by music;
intense smell of pine and fir
brilliant geranium flowers, pink.

Tiendo mi mano
a través de la ventana
cause I will always persist.

Una luciérnaga se posa;
I feed her with candy and bliss,
with beauty and éxtasis.

For every memory, a guard.
I’ll feed them one by one
to the fireflies.

And they can sense
the change in the air,
and they will hide everywhere
in the evening wintergreen.

Lago (I)


PERLA EN EL BOSQUE

Primero allá,
a la atracción irrefrenable,
hacia los restos aún salvables
que no comió la hierba.

Lay beside me,
enciende una vela;
yo lloraré el lago
que se congela.

We will feast ourselves
en el temblor cruel
de los colores fríos
que complementan

el recuerdo anaranjado,
la caída de las hojas
de coral endulzado
over your naked chest.

Everything must go


PERLA EN EL BOSQUE

[I swear, if it flickered one second more…]

A todas sus preguntas
yo respondía «amor»;
but it was never enough.

So…
«everything must go

[Cause if it flickers one more time
I will just jump
or I’ll slit my throat.]

[I won’t
cause it’ll flicker no more.]

A todas las preguntas,
un hacha.
A todos los caminos recorridos,
un «basta».

Everything must go.

Cueva


PERLA EN EL BOSQUE

Todos mis duelos inútiles,
el cabello entre los dedos,
los tonos de todas las voces
que amo y aborrezco.

El llanto en el suelo,
todas las explicaciones.
La cueva, el silencio.

La noche.
La tarde.
La mañana.

Todas las horas
en vela;
la madrugada.

¿El hacha en el bosque?

¡Destroce!
¿El hacha en el bosque?
El aislamiento.

Río


 

PERLA EN EL BOSQUE IV


Fotografía: «The Same River», derivada de «Cascade River» de Josh Hild (Unsplash).

 

Me ha parecido cruel
usar el agua en contra mía;
mi elemento, mi ser.

No había entendido
que el océano dentro
no era mío.

No había entendido
que el río…

… que el río
alimentaba el estanque
que subía hasta ahogarme.

No había comprendido
por qué era interminable
el mar eterno, renovable,
el ahogo incesante.

Estaba de pie a mitad del bosque,
respondiendo una pregunta
que sí/no ameritaba respuesta,
como no ameritaban preguntas
—ni antes ni nunca—
todas mis entregas.

Pero siempre las había:
la explicación,
la justificación,
la desaprobación,
la vergüenza.

Los «por qués» y los «acaso…»,
∴, el dolor desde la garganta
hasta el sitio de la espada.

Estaba de pie y caí de rodillas;
el río inundó el bosque
y se bifurcó en dos vías:
hacia un lago congelado
y hacia un delta ajardinado.

Y un sol dorado
arrojó una claridad cobriza
sobre la desembocadura.
que se dividía.

El calor bronceado
evaporó el agua-arma,
el ataque, el desmayo,
el ahogo avergonzado.

Y entonces vi que se abría
un pequeño sendero de florecillas.

Duda


¿Tengo que

desde el risco?
Es una duda
simplemente.

Esto es paja y lava,
el tipo de palabras
que surgen confusas
del ojo del universo.

¿Tengo que
_______?

Es la pregunta
que surge
sin causa aparente
a partir de una palabra
arrojada,
conjugada
extrañamente,
atrayente,
amenazante,
pero sentida
internamente
en los confines
de un jardín
que aún no construyo.

¿Tengo que

de alas abiertas,
vertiginosas,
desde la cima
de Punta Cometa?

Es solamente una duda.
¿A quién le pregunto?
¿Y qué dice ella?
Me espera silente
‘cause she thinks
she’d blow my mind.

¿Hay acaso un ancla?