Reloj de arena


Y mi mano sobre mi boca,
buscando la respiración
que colapsa.

Es esa urgencia,
ese tipo de urgencia
impuesta

cuando uno solo
necesita

pensar…

respirar…

temblar…

gritar…


pusiste el reloj de arena
sobre la mesa
y le diste vuelta,
pero es tu mano la que tiembla.

Es
cuando
giras el vaso
que aprisionaba
a las estrellas
y todas escapan
revoloteando
y golpeándonos
en la cara,
o al menos
esas fueron
tus amenazas.

Es el tiempo
que dices
que amaga
con detener la luz
que parpadea.

Es un:
«decídete»,
pero tú
voz tiembla.

Tu voz tiembla
y grita y revolotea
y llora
y parpadea.

Y mi respiración…
escapa y colapsa,
aprisiona y se apaga.

Years


Two days after solstice
I came to be
again
in the
bright
eternal
life.

After months/years
of merely
survive
in the inner dark.

And after I said
«No more of that:
no more of you,
no more of Death.
Goodbye.»

And then he said:
«From now on,
only life.
Everything starts
now.»

And I said back:
«From now on,
only life.
Everything starts
now.»

And then I saw
the soothing sun
sobre las aguas
del mar.

#seedoflife #semilladelavida #mar

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The longest day


Implacable #solsticio #solstice #sol #luz #solsticiodeverano

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After the longest day,
it came the day that never ends,

not after sleep and wake,
not after shut down and restart,
not even after years have passed
not after life (?).

And few people understand,
and even few will have to fight
or be forced to withstand
the darkest essence of light,
the obscurity of the
eternal
bright
life.

Indian Summer Sky – U2

Ternura


Ternura

Pequeñas luces cayendo
delicadas
sobre mi cabeza,
sobre mis hombros,
multicolores.

Delicada burbuja,
esfera
de protección
que hace llorar.

Destilando
hacia mi centro
líquido
dulce,
miel,
ámbar.
Ganas de llorar.

Una canción linda
que suena en mi cabeza
sin cesar.

Es cuando alguien me vino a arropar.

Me recuerda
a una gema que brillaba
bajo la maleza
en destellos
de colores,
cuando la encontré(ó)
Catira.

Ternura:
llorar.

Nadie había dicho que existía esto.
(«Te amo»).
Nadie me mostró esto
sobre el cuerpo
y sin siquiera tocar.

En mi centro
el diamante rojo
que es solo dolor
se calma
con cada
destilación.

Hacia allí
fluye
el amor líquido,
calor,
ternura,
comprensión.

Y todo se vuelve rosado.
Y el destello
de sangre
se apacigua
y todo brilla
calmado,
en rosas,
a salvo.

A salvo,
amada,
querida,
a salvo.

(She just wanted her mom).

Imagen: Pink Synthetic Opal On Stone (recorte).

Siena


LA CONTINUACIÓN DE LA VIDA VI

«Flechas, eje, centro, soporte incompleto», por Crissanta.

Siena.
El bosque en silencio.
Luz cálida.
Maleza seca.

Soledad odiada,
bendecida.
Aura.

Wheel of light
surrounding me.
No one in,
no one out,
nunca más.

Months I walked
in search for
that ancient home
of ours.

A castle
consumed
in an unforgettable fire.

A long
lost
battle.

Un final.

El aire desapareció
de mis pulmones,
la sangre se detuvo
and lifeline went nowhere.

Sentí la asfixia
y el imperio
de los instintos cegadores.

Y avancé
por el bosque.
A veces a gatas,
a veces a rastras.

Y la flecha de plata
fue bastón y norte.
In both ways it was
el soporte

del centro herido,
del corazón destrozado,
de mi eje roto,
del dolor no domado.

Y postrada,
semiparalizada,
sobre la maleza,
fue donde construí
el resto del arma.

Tejí las ramas
a manera de cuerda,
tomé la vara más firme
y a la vez más flexible
para ser el cuerpo
que ejerce tensión
y dispara
la flecha sagrada,
con indoblegable
fuerza.

Y en la soledad amada,
busqué mi fortaleza.

Flor infinita


«Flor de loto», por Crissanta

Desde el principio era ella,
en el silencio y la oscuridad,
en el aislamiento,
donde la vida germina
ajena al resto.

Y al principio, ella
absorbió de la tierra
lo que le proveía,
sin discriminar.

Y un día asomó
al aire,
a la caricia del sol,
a la energía.

Y por esfuerzo de vida
de la savia que corría,
arrojó una hojita
y luego dos.

Y su tallo era frágil y delgado.
Y había días de escampado
en que la arrasaba el calor,
la torturaba la sed.
Y sin la lluvia, su rocío
dejó de verter.

Y nada la protegía
del cambio de clima.

Una vez el sol se escondió
durante días.
La falta de luz la turbó,
el sonido del aire la alertó.
Y vino el viento
y arrancó sus dos hojitas.

Se sintió mutilada,
muerta, acabada.
Y su vida se adormeció.

Pero seguía siendo ella.
La fuerza de vida
volvió a generarse
en el mismo aislamiento
del que surgió.

Se recluyó
a juntar energías,
a reparar el daño.
Se refugió.

Pero el sol seguía llamando
y la lluvia esperando
cuando ella revivió.
Estiró su alma a la luz
y el agua la acarició.

Reverdecida y limpia,
emergió
renació,
revegetó.

Numerosas hojas
poblaron sus ramas
y se llenó de sol.

A veces aún temía
al calor despiadado,
a la sed de sequía,
al rocío ausente
y al viento de muerte.

Pero su tallo era fuerte,
sus hojas, cuantiosas,
su savia, un caudal.
Grande y hermosa,
pura y dichosa,
nada la volverá a dañar.

Y de su cima
surgió entonces
la flor infinita,
la que no tiene final.

de pétalos morados
que nunca mueren,
de pétalos amados
que siempre florecen,
de vida hecha
para la eternidad.

Lava


¿En dónde estaban las cosas
que se tornaron negras?
Del rocío gotearon
como pequeña lava
a la mañana.

¿Antes dónde habitaban?
En un par de senderos
que nadie miró
sino yo.
En un par de salidas
ahora cerradas,
disueltas en lava
y en dolor.

Observo porque es el arma,
pero la niebla pesada
ahoga
en vapor.

¿En dónde estaban las cosas
que se tornaron lava?
Cuando yo odiaba
las paredes se pintaron
de lluvia y anaranjado,
de llanto y de reclamos,
y nadie miró.

Cuando yo amaba
las cosas se disolvieron
en prodigios adorados
y laberintos abandonados
y nadie volvió.