Matar (sueño)


cuchillo sangre(Soñé) Mi pesadilla más fea en mucho tiempo.

El lugar en que estaba no era mi casa. Me habían dejado allí a cargo de un hombre al que yo temía; se suponía él iba a enseñarme algo, algún oficio.

Yo tenía un cuarto, no era propiamente una habitación, sino un espacio para estudiar o para trabajar. Todos los muros tenían ventanas corridas en la parte superior. Y desde ahí, yo lo veía, vigilándome: alto, fornido, de piel negra.

Me llamó para que fuera con él hacia otra parte del edificio. Atravesamos un patio y entramos en otros cuartos de paredes con ventanas. Había una mujer allí, era rubia, tendría unos 40 años. Yo no la conocía.

La hizo sentarse en el piso. Y entonces el hombre tomó una navaja de rasurar y le cortó la garganta. Así, sin advertencia alguna.

Me quedé helada. La mujer se llevó las manos al cuello, ahogándose en su propia sangre, demasiada sangre. Pero no moría. Su agonía era espantosa. Yo no podía dejar de mirar. Sólo quería que aquello terminara.

—Acábalo —me ordenó.

¿Acabar qué?, pensé, sin responder, completamente aterrorizada.

—Tienes que matarla.

—¿Yo? —logré preguntar.

—Acaba con su sufrimiento.

Su tono y su presencia era tan autoritarios que no pensé en desobedecer. Sabía que me mataría también si no lo hacía. Me dijo que buscara algún instrumento para hacerlo… para matarla. En el cuarto vecino, lo único que encontré fue una pieza de metal larga y afilada, parecida a una antena de radio.

La mujer se había puesto de pie, para tratar de escapar, supongo. Estaba de espaldas a mí cuando le clavé el tubo en el cráneo. Una vez y nada. Lo saqué. Yo no dejaba de gritar en completa histeria. Otra vez… y nada. Ella seguía de pie. Gimiendo de terror y asco, lo clavé por tercera vez… y entonces cayó al piso, por fin muerta.

Aún sollozando sin control, traté de arrastrarme hacia afuera, hacia la calle. Pero él me detuvo en segundos. Me llevó a rastras hacia adentro.

—Ahora tú eres la asesina. No querrás que te descubran —me dijo.

La asesina… ¡yo? Caí en cuenta de la verdad en sus palabras.

—Hay que limpiar —dijo el hombre.

Él fue al cuarto. Yo me quedé en el patio y me cambié la blusa ensangrentada por otra limpia que encontré en un ropero. Y entonces, encontré la pistola en un entrepaño. Tomé el arma con un pañuelo, consciente ahora de que debía cubrir la evidencia, y fui hacia la habitación.

El había sentado de nuevo a la mujer en el piso. La había cubierto con sábanas y cobijas, así como todo lo que había en el cuarto.

Apunté la pistola hacia él, temblando y sin saber realmente cómo usarla. Quería dispararle, pero no podía soportar la idea de sentir la misma horrenda sensación de matar otra vez.

Él lo sabía.

—Baja eso.

De nuevo, obedecí. Dejé la pistola en el suelo con cuidado.

—Ahora vete.

Y lo hice.

Aún ahora, de día, me acosa esa horrible sensación…

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5 pensamientos en “Matar (sueño)

  1. Me gusta el hecho de que escribas sobre tus sueños y la manera en que los redactas. Yo suelo tener sueños bastante extraños, pero no escribo a menudo sobre ellos porque se me olvidan casi por completo, pero me encanta tu estilo.

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  2. “Aún ahora, de día, me acosa esa horrible sensación…” Sueños intensos.

    Si bien es cierto que no es bonita la situación que relatas, la forma en que lo haces me llama mucho la atención.

    Tienes un fan aquí.

    Saludos desde esta dimensión.

    Le gusta a 1 persona

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