Junio


You come again,
¿qué puedes querer?

To remind me again
todo aquello
otra vez,
remover esta lava
con recuerdos,
deshojar la paja
contra el viento.

Creo que eso.

You want
la muerte entre mis dedos,
absurdos festejos.

Recordar
how is to give birth
de entre los muertos,
how is to come to life
desde el miedo.

Desde las ruinas, su silencio;
no importa más.

El olor en mi cabello,
gritar…
contra la lluvia torrencial.

Junio,
I hate you,
detesto recordar.

Invierno


Tan pronto como acabes el invierno
y des por terminado el frío
y el negro,
I will take you for a ride
down a peaceful road (outside).

[—¿Un último pensamiento? —I asked.]
[—No, I think I’m fine.]

And you won’t get lost;
solos tú y yo.

[—Stay.]
[—I really genuinely don’t…]
[—Then I’ll be with you all the way.]

As soon as your winter is off
and you forego the dark
and the cold,
te llevaré a un paseo
por un camino sin dolor.

[—Any last thoughts?]
[Pero él dijo: —No.]
[And he was gone.]

Elisión


¿Qué son las palabras para alguien como yo
que come de ellas,
que juega con ellas,
que depende de ellas para no perder la razón?

¿De qué me protege una vocal,
tres puntos suspensivos,
una consonante elidida
de una palabra que no,
que no
me atrevo a pronunciar?

¿Qué significa la inicial
de nombres que se perdieron?
Tantas connotaciones tiene una ‘a’:
apodos antiguos,
Atalanta, Artemisa,
anomias, afasias,
ahogos, asfixias,
a…

¿Qué significa una ‘d’?
¿Una ‘d’ de p…, una ‘d’ de morir,
una ‘v‘ de koré, una ‘e‘ de final?

¿Qué significa una ‘y’ que no es conjunción,
una ‘n’ que no es negación,
una ‘m’ elidida que es miedo
y a la vez amor?

Reja (sueño)


Estábamos aún en cama cuando oí que tratabas de abrir la puerta para irte. «No, un último abrazo…», pensé, contenta, saltando de la cama.

Mi ventana mostraba un paisaje distinto, edificios rojos, un cielo despejado y puro. Quizás ahí debí haberme dado cuenta…

Pero llegué a la sala y estabas junto a la puerta. Había algo color rosa mexicano en tus ropas. Me acerqué y noté que estabas un poco atribulado.

—Quería irme, pero tienes que abrirme la puerta.

—Sí, ahorita lo hago, pero ven, ¿ya desayunaste? Tómate un café.

Arreglaste toda la cocina, trataste de dar orden a lo que no lo tenía, limpiaste todo lo que pudiste y yo aún así no quería dejarte ir. Tu voz, en el tono rasposo de siempre, tu rostro…

—¿Café?

Metal. Te serví una taza, te senté a la mesa. Me dijiste:

—Mira —Me mostrabas videos de ella, que acaba de irse, sonriendo y rodeada de nuestros niños—. Tengo que ir con ella.

«¿Es que acaso tengo yo el poder para impedirlo? ¿para retenerte, A…?», pienso ahora, ya despierta.

Y no, no te abrí la puerta.

Una reja de metal te impide la salida hacia esa meta.

No puedo, no puedo aún quitarme de encima el llanto que no lloré, resignarme sin una explicación, dejar al aire la confidencia cuyos detalles he perdido en mi memoria, olvidarme de que rompiste nuestro silencioso pacto, aquel sobre el que estabas tan preocupado, dejar de sentir la traición, el abandono (yo sé, infundado).

Pero tengo que… Ninguna reja mía debe hacerte daño. Estaré trabajando.

(Pendiente)

Self-murder


Líneas, lirios


BLOG SALTO AL REVERSO

«Lirios», fotografía por Crissanta.

Silencio absoluto;
no me atrevo a quebrarlo.

Al final, no tengo fuerzas
para soltar tu mano.
Tampoco tengo tiempo
para estrechar el abrazo.

¿Qué es el tiempo?
¿Una hora, un espacio?
¿Un continuo?
¿Un momento prolongado?

Es mi mano en tu mano,
es un cuarto blanco,
es un lirio morado.

Son líneas
que comenzaron,
que terminaron.

En una llamada,
en un primer llanto,
en un fiero incendio,
en un arrebato.

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Fracaso


En cualquiera de sus ojos
veo reflejado mi fracaso,
en los de ella, en los de él,
en la forma en que soltaron mi mano.

Esta vez, esta vez
no puedo ocultármelo.

No tenía excusa
en aquel verano:
¿Qué dirá Celesta?
¿Qué dirá Alejandro?

¿Y qué dirá aquel
por quién más he intentado
a l g o?
¿Qué dirá desde su muerte
sobre mi supremo fallo?

Y ahora esos nuevos ojos,
los del fuego morado,
me lo señalan
con un monosílabo,
en un reproche velado.

Lo intenté, lo intenté;
fracasé, fracasé.

Esta vez
no puedo ocultármelo.