#muerte (sueño)


Logré retener apenas un fragmento de sueño:

Una alarma lejana sonaba durante lo que me parecieron horas.
Yo veía la palabra “muerte” escrita en todos lados,
con hastags y todo,
en las paredes de mi mente:
#muerte #muerte @muerte.
Y entonces sentí que un avión se estrellaba contra el suelo,
y yo iba en él.
#muerte @muerte #muerte.

Y al día siguiente, una enorme mariposa negra posada frente a mi puerta.

Foto por bsabarnowl on Flickr bajo una Creative Commons license.

Foto por bsabarnowl on Flickr bajo una Creative Commons license.

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Dos mil ángeles y el mío (sueño)


Me miro en el espejo por séptima vez en la mañana:
mi cabello se tiñe del color de mis ojos ahora oscuros,
más pálida hoy que ayer.
Nada detrás, nada delante.

La jaula de plata me lleva al subsuelo.
¿Nadie?

Siguiendo mis pasos, él:
torso desnudo, porte altivo, rebelde,
alas enormes azul celeste,
ojos fulgurantes en la bruma,
bello.

Camina invisiblemente silencioso tras de mí,
mira fijamente.
Me detengo – se detiene.
Busco a mi amante;
me escucha mi amante.
Sigo, sigo.
Un abismo se abre a mis pies
mientras prendo un cigarrillo.
Lo apago en él para apaciguarlo.
Se cierra. Camino.

—Memoria imperecedera,
recuerdos que no mueren—. Sigue leyendo

Muerte, muerte, muerte (sueños)


¡Oh, mi mente se empeña en soñar con muerte! Tres sueños: La muerte de alguien más, la mía y la provocada por mí.

I

A esa señora se le habían muerto sus dos hijos y su esposo el mismo día. Otros voluntarios y yo colocábamos una antorcha en su memoria, tan alta que quemaba las copas de los árboles. Subí la escalera desde el jardín y ahí la encontré: la señora iba enlutada de pies a cabeza y acompañada de su padre. Era alta y tenía el cabello negro y corto, su rostro expresaba dolor, pero también un gran temple.

Yo caí a sus pies, llorando por ella, llorando lo que no lloraba ella.

—¿Por qué lloras? —me preguntó el señor del cabello completamente blanco.

—Porque los mataron a los tres, el mismo día.

—¡Hijos de puta! —exclamó el hombre, y yo supe que se refería a los asesinos, los terroristas.

Ella no dijo nada.

II

Que iban a matarme. Estaba condenada a muerte. Era la forma en que más temía morir (la segunda era Sigue leyendo

Hombres en llamas (sueño)


Dos hombres estaban en llamas en medio de la plaza. El fuego era azul. Sus ropas se habían fusionado con su piel chamuscada, sus rasgos literalmente se derretían. Yo veía la agonía en sus rostros y me preguntaba por qué nadie les ayudaba.

Hasta que me di cuenta de lo que sujetaban en las manos. Aún en su dolor, sostenían frascos con algún líquido dentro: ácido o alguna sustancia que seguramente explotaría y nos mataría a todos. Iban a inmolarse, pero nos destruirían a nosotros también.

Y entonces vi el terror en los rostros de los demás. Y mi piedad hacia ellos se convirtió en horror y pánico. Quise correr y alejarme de aquella plaza antes de la explosión, antes de la muerte.

fuego liquido

Foto: SXC

Asesinato planeado (sueño)


Estaba dicho y todos lo sabían: Iban a matarme. Era necesario. Era una lucha de poder en la que yo no tenía nada que ver, pero aun así…

Como la hija del presidente, mi muerte era necesaria para poder culpar a los terroristas de ello y así desatar la guerra, pero sería la gente de mi padre la que daría el golpe. Y él era quien había dado la orden de sacrificarme.

Habían dado a mis asesinos una lista con los horarios y situaciones en que yo era más vulnerable: las horas en que dormía en mi cama con la ventana abierta, las noches en que regresaba a casa por aquella oscura y solitaria calle. Sólo era cuestión de tiempo y yo esperaba y esperaba, entre nerviosa y resignada.

Encontré a algunos conocidos en la calle. Tras saludarlos, les pregunté si ellos sabían que yo estaba condenada a morir. «Sí». Y que qué opinaban al respecto. «Así es la vida, dear».

Y a esa sensación de inquietud constante y rabia contenida, se sumó el sentimiento de traición por parte de todos los que conocía.

Ahora no me quedaba más que esperar.

Reposo astral (sueño)


Abandoné la reunión siguiendo al hombre guapo, pero lo perdí de vista entre la multitud que estaba fuera del lugar.

Pero encontré a alguien más: ese hombre del pasado. Él esperaba a una chica en los escalones que daban a su casa. Y yo esperé con él. Recargué mi cabeza en su regazo, en un pequeño espacio, y me invadió una sensación de descanso y ternura. Como si toda mi vida hubiera esperado ese momento y como si eso pudiera sanar el dolor en nuestras almas para siempre.

Pasaron algunos minutos y me di cuenta de que era tarde. Quise marcharme. Se ofreció a acompañarme y yo me negué. La mujer que él esperaba salía ahora, y yo supe que él estaría bien cuidado.

Iba a meterse el sol cuando traté de regresar a casa. Me perdí en las calles y no pude lograrlo.

La luz viajaba (sueño)


La luz viajaba entre las lámparas con vida propia. Salía de un foco y flotaba hacia otro. También atravesaba las paredes.

Un amigo y yo estábamos en el cuarto vecino y pedíamos a gritos a los que estaban adentro que encendieran la luz. Y cuando lo hacían, la veíamos cruzar los muros  y dibujar en nuestro cuarto figuras imposibles: una mariposa, un cerdito. Era casi como ver un Patronus de Harry Potter.

luz foco