Typing a dream


Yo era sólo una niña. Vestía de negro y tul, y llevaba en mis brazos a una bebé que era mi hija, pero se decía que era hija de mi Lady, de mi señora, de mi ama. La llevaba todo el día a pasear por las calles del centro, envuelta entre mis chamarras. Entré a un bar y me senté sola, iba a pedir y llegaron amigos míos. Me hice un enredo tratando de envolverla mejor en una cobija.

Que tenía un negocio, era una tienda de joyería. Acabábamos de abrir y entraron un par de tipos, uno de ellos era muy malo y trataba de extorsionarme. Por una indiscreción del otro, me enteré de que él también tenía una hija. Entonces lo amenazab: “Si algo malo le sucede a mí o a mi familia, I will kidnap your daughter”, y se lo repetía hasta el cansancio. Hasta que llegó un día –o quizás fuera el mismo– en que empujó mi puerta hasta hacerla ceder contra nuestros pobres esfuerzos, y en vez de hacernos daño como yo temía, dejó entrar a su hija: una pequeña rubia de pelo corto como la mía, sólo que la suya era más bajita. Aún asustada, yo le decía a mi nena: “Mira, ella se llama______ y va a ser tu amiguita, juega con ella”.

Después de un rato de estar conviviendo todos en el mismo lugar, quisimos tomarles unas fotos a las niñas, pero el hombre nos amenazó y salió llevándose a su hija.

Luego patiné en la sala en calcetines y después limpié la mesa y las moronas del pan.

Mis padres construían un castillito en la azotea, decorado con dibujos y colores de castillo, era muy lindo…