Finito


Not a big surprise,
you, shadow, night.
I must have known by now,
of course.

But still …
I’m told now
that love from you
then … just died.

I feel I should mark this day
on the cosmic records of ours,
you know, for the sake of her,
the lost asterist of the triad.

I saw that day
—that ancient past—,
I lost my mind.

I saw this day
—this present apart—,
it broke my heart.

(But I just stared at the evening light
—so clear and sweet, so calm—
and suffocate the pain inside.)

Thirty years passed tonight:
you flee.
And I’m sworn
to let you leave.
Maybe in time
you won’t want to be mine.

I don’t want el mañana to come
porque cancela el infinito
and I’m not sure what to do with that.
(But I will find out).

¿Do you hear the sirens
at the beginning y al final?
I swear to you
I hear them in my head
everytime since you commited
____.

And if you want the answer
to your question
that comes in so late,
then it is there.
Even when I say it’s not,
there’s the cause you search for.

Because I saw that day
and I lost my mind
again and again.

And I see this day,
the (de)finite one,
but, Lord, I’m fine.

Reign


The same river.
Es el mismo,
pero es distinto,

renovado.

The light is brighter,
the taste is sweeter.

Es agua fluyendo
entre mis manos.

Es agua fluyendo
de mí
en mi mano.

Es té y lavanda,
pero mezcal y anti-psycho.

Lo confuso
de lo sentido
se resuelve
en un arrebato
y un
es
ta
lli
do…

En un rugido,
en un abrazo debido.

Es maldecir
mientras se acaba.
Es maldecir
mientras se alaba.

Es un reinado.

It’s me
y lo que he amado;
lo que he gritado
en voz muy baja.

It’s a drum
resonando
en el pecho amado.

Es la sonrisa
de un labio golpeado.

Es el regreso
de mi propia ausencia.

Es mi poder,
es el nivel.

Es el reinicio de mi reinado.

Gris


BLOG SALTO AL REVERSO

El dolor
no es ya el abismo
que mirabas
boca arriba
escrutando el techo
sin respuesta.

El dolor parece ser
—ahora—
una flecha
que miras de frente,
apuntando a tu mente.

De cualquier modo,
no lo quiero,
no lo deseo,
quiero alejarlo de ti,

de tu pecho,
de tu boca,
de tus ojos,
de tu frente.

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Inversa


Fotografía por Crissanta.

En el #ReversoDelTiempo,
las cosas se mueven en sentido inverso:
primero estallan y luego van decreciendo.

Primero uno muere
y luego va viviendo.
Primero nos amamos
y luego nos vamos queriendo.

Las flores abiertas
se transforman en semillas.

El polvo se aquieta
y luego se arremolina.

Los cuerpos que se aman
se alejan al tacto
de una mínima caricia.

Las más profundas heridas
primero cicatrizan
y luego se limpian.

Las confesiones del alma
se vuelven pláticas del día a día.

El amor que incendia
se revierte a
brasas.

Y el llanto que no para,
a lágrimas heladas.

Y el tiempo de vida
en vez de acortarse
se alarga.

Fracaso


En cualquiera de sus ojos
veo reflejado mi fracaso,
en los de ella, en los de él,
en la forma en que soltaron mi mano.

Esta vez, esta vez
no puedo ocultármelo.

No tenía excusa
en aquel verano:
¿Qué dirá Celesta?
¿Qué dirá Alejandro?

¿Y qué dirá aquel
por quién más he intentado
a l g o?
¿Qué dirá desde su muerte
sobre mi supremo fallo?

Y ahora esos nuevos ojos,
los del fuego morado,
me lo señalan
con un monosílabo,
en un reproche velado.

Lo intenté, lo intenté;
fracasé, fracasé.

Esta vez
no puedo ocultármelo.

Cuadrícula


Tus ojos ante la luz
que cuadricula el espacio,
tus ojos ante la luz,
enamorados.

Es que recuerdas el prado,
el resplandor deslumbrante
donde nos encontramos.

Es que recuerdas
el brillo inexpresable
del otro lado.

Tus manos sobre mí
—tan suave tacto—
siempre buscando
y aferrando;
contacto amado.

Tu boca adorada
—tus besos de calor—
es la risa y la sonrisa,
la exploración.

Es que buscas la vida
y recibes amor.

Tus ojos ante la luz,
encandilados.
Mi vida ante tu vida,
dedicada.
Mis ojos ante tus ojos,
entregados.

 

Publicado originalmente en Salto al reverso: Cuadrícula.

Sol


“Limitless undying love
which shines around me like a million suns
it calls me on and on across the universe.”

Lennon/McCartney


(Soñé que) había sido arrojada a un prado desde otro lugar, otra dimensión, otro sitio.

Una luz brillante lo bañaba todo, cálida, amarilla, tan deslumbrante que no me dejaba ver. Solamente adivinaba el pasto verde y los árboles a mi alrededor.

Tras el golpe de la caída, traté de incorporarme. A pesar de estar sola en el prado, tenía consciencia de que otros seres me veían. Y sentía vergüenza de moverme tan torpemente por sobre el pasto, de estar tan ciega por la luz.

Me tambaleé hasta incorporarme y trastabillé al tratar de dar unos pasos. Sentía un nudo en la garganta. Vergüenza, confusión, angustia.

Pero entonces alcé la vista y pude ver el sitio más brillante del prado. Un claro iluminado aún más intensamente por un haz de luz. Allá, en la cima de una pequeña colina, un claro precioso bañado de luz.

Y entonces lo supe: allí está mi bebé. Tengo que ir por él. Y corrí hacia él. Paz, paz, amor.


Como el día al sol,
así, amor.

Nunca hubo respiración más diminuta,
nunca hubo un más pequeño sol.