Flor amarilla


«Flor amarilla», mi primer #poema para Salto al reverso en mucho tiempo.

SALTO AL REVERSO

«Yellow flower in the dark», por Larm Rmah (CC0).

Yo nací solitaria,
nací del mar,
como una planta que crece
desde la sal.

Una flor amarilla
en medio del mar.

Soy el océano encerrado
en una habitación.
Yo aprendí del oleaje
azotador.

Soy olas que golpean
contra las ventanas.
Soy vida que combate
la puerta cerrada.

Yo nací solitaria,
nací del mar:
una flor asustada
en medio de la nada.

Raíces marchitas
a causa de la sal.
Una flor amarilla
en medio del mar.

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Goodbye


LA CONTINUACIÓN DE LA VIDA VII

«Resurrection Stone», por Crissanta.

Bow and arrow
in my hand,
caminé por el bosque
y di con el claro
aquel…

donde había existido
un castillo,
dos almas
y un incendio
que no olvidé.

Quedaba solo
el pilar
donde alguna vez pensé…

Y, sobre él,
creí ver
una sombra
del ayer.

I lifted the bow
that I created
and the arrow
that Father gave me,
and I pointed fearless
to the target
que imaginé.

Inside me,
una pequeña
voz
me rogó:
«Please,
don’t hurt him.
Then, who will
protect me?»

Bajé mi mano,
descifrando qué hacer.
Puse un techo improvisado
sobre el único resto
del lugar,
y me refugié.

And I spent
night after night,
day after day
coming back to myself.

The grass turned
from siena to green
as I learned
to shelter from the rain,
to hunt and to pray,
to keep the voice away.

Circulo protector,
paz en soledad,
color verde,
a new start.

And then
that little voice asked:
«Are you going to stay here
forever?»

And I understood
que tenía que irme,
abandonar el bosque
como hizo ella
cuando murió él.

I wrote on the pillar,
a manera de despedida,
the pieces of hope
and tenderness
that he gave:
«Te acepto como eres».
«Vas a estar bien».

Y me arrodillé otra vez
en ese bosque;
not out of fear
or deep despair,
but in pain
and gratefulness.

And as I cried goodbyes,
I found
entre los restos
del incendio
una gema brillante
que se pulió
por la presión
y el fuego:
multicolor,
radiante.

I hanged it around my neck
by braiding some grass blades
as a precious reminder
of the lessons learned.

Fortaleza hallada
—fortress, strength—
in the solitude,
en la completud.

Y me puse de pie
finalmente.
Y me alejé de allí
para siempre.

Reloj de arena


Y mi mano sobre mi boca,
buscando la respiración
que colapsa.

Es esa urgencia,
ese tipo de urgencia
impuesta

cuando uno solo
necesita

pensar…

respirar…

temblar…

gritar…


pusiste el reloj de arena
sobre la mesa
y le diste vuelta,
pero es tu mano la que tiembla.

Es
cuando
giras el vaso
que aprisionaba
a las estrellas
y todas escapan
revoloteando
y golpeándonos
en la cara,
o al menos
esas fueron
tus amenazas.

Es el tiempo
que dices
que amaga
con detener la luz
que parpadea.

Es un:
«decídete»,
pero tú
voz tiembla.

Tu voz tiembla
y grita y revolotea
y llora
y parpadea.

Y mi respiración…
escapa y colapsa,
aprisiona y se apaga.

Ternura


Ternura

Pequeñas luces cayendo
delicadas
sobre mi cabeza,
sobre mis hombros,
multicolores.

Delicada burbuja,
esfera
de protección
que hace llorar.

Destilando
hacia mi centro
líquido
dulce,
miel,
ámbar.
Ganas de llorar.

Una canción linda
que suena en mi cabeza
sin cesar.

Es cuando alguien me vino a arropar.

Me recuerda
a una gema que brillaba
bajo la maleza
en destellos
de colores,
cuando la encontré(ó)
Catira.

Ternura:
llorar.

Nadie había dicho que existía esto.
(«Te amo»).
Nadie me mostró esto
sobre el cuerpo
y sin siquiera tocar.

En mi centro
el diamante rojo
que es solo dolor
se calma
con cada
destilación.

Hacia allí
fluye
el amor líquido,
calor,
ternura,
comprensión.

Y todo se vuelve rosado.
Y el destello
de sangre
se apacigua
y todo brilla
calmado,
en rosas,
a salvo.

A salvo,
amada,
querida,
a salvo.

(She just wanted her mom).

Imagen: Pink Synthetic Opal On Stone (recorte).

Catira


Catira,
pelito corto,
color dorado,
miel,
ojos lilas,
casi azulados.

Está bien,
haré un perdón multitudinario.
No tocaré a nadie
con la flecha de mi arco.

En especial no a él.

No mataré
a tu protector
ni a sus cuidados.

Veremos qué hacer…

Indoblegable


Soy yo:
la fuerza detrás del silencio,
el eje,
la vía,
la fortaleza
—la que posees
y donde te refugias
y te llenas de alma—,
la proyección irrefrenable de proezas,
tu cualidad de indoblegable,
flecha de ballesta,
cetro,
bastón,
melodía,
poema.

Yo soy la esencia de lo indisoluble,
lo que viene de ti
desde antes de la siembra,
la maestría de la supervivencia
y ahora el gozo de la existencia.

Férrea,
etérea,
marina,
aérea,
terrena.

Mágica,
básica,
llana,
el disparo de energía,
el orden en el caos,
el calor que da vida,
el fuego y el agua,
la luz diamantina.

Fuerza, indoblegable vida.
Fuerza, fortaleza mía.

*Esto solo va a pasar una vez
el día en que yo te acepte,
pero voy a sonreír así
siempre*

Kais


Pensé en escapar de ti y corrí hacia el agua.
El mar estaba atrapado entre muros de piedras
y yo me lancé hacia esa especie de alberca.

Creí que estaría más segura allí.
Después de todo, el agua era mía,
era más mi elemento que el tuyo, Kais.

¿Quién te envió a matarme? ¿Dai?
¿Quién puso en tu mano el arma?
Yo sabía que no solo escapaba de ti.

Huí de ti, mi asesino.
Me refugié en el agua.
Me adentré en las olas
con la esperanza
de confundirme entre la espuma
para que no me hallaras.

Traté de permanecer inmóvil,
sin respiración, sin habla.
Pero mi existencia daba señales involuntarias.
Mi vida latía y sonaba.
Ni siquiera el miedo podía callarla.

Escuchaste el ruido, Kais.
Preparaste la matanza,
el kaoi,
la puñalada,
mi condena a la ‘nada’.
(…)