Six Flags


Que yo lograba conseguir los boletos para ir al famoso parque de diversiones, y hacía a todos muy felices.
Que comíamos manzanas (veneno) y dulces.
Que el despertador arruinó el momento de mi alegre compañerito de por fin subir al esperado juego.
(Creo que es hora de que deje de conseguir en Ticketmaster boletos para todos y para todo evento al que los demás quieran ir).

Pesadilla psicológica


Que salía de una casa, de un portal, y afuera había un hombre.
Me asusté de inmediato al verlo.
Él me tomó de los hombros para llevarme con él. Me llené de pánico.
Como pude, me resistí entrando en la primera puerta que vi. Era una tienda de abarrotes.
Creo que yo estaba montada en los hombros de este sujeto, que era enorme.
En el techo de la tienda, a mi alcance, había copas, vasos y botellas. Tome una botella y rompí el vidrio, para usarla como arma.
Golpeé su cabeza una y otra vez, una y otra vez, hasta que la destruí, hasta que no fue sino una masa sangrienta.
Y como yo estaba sobre sus hombros parecía que yo había destruido mi propia cabeza. No podía ver mi cabeza.

Adulta


Un poco de decepción: me graduaba de la universidad, me daban mi diploma y nadie ne hacia caso.
Salía de viaje con mis papás y les decía que quería dormir y me decían que entonces ya querían regresar a la ciudad.
Salíamos de casa y yo manejaba y tenía que sacar a mis perras.
Me sentía mal porque me trataban como a un adulto excesivamente o sin ninguna consideración más bien.