Years


Two days after solstice
I came to be
again
in the
bright
eternal
life.

After months/years
of merely
survive
in the inner dark.

And after I said
«No more of that:
no more of you,
no more of Death.
Goodbye.»

And then he said:
«From now on,
only life.
Everything starts
now.»

And I said back:
«From now on,
only life.
Everything starts
now.»

And then I saw
the soothing sun
sobre las aguas
del mar.

#seedoflife #semilladelavida #mar

A post shared by Carla Paola (@crisssanta) on

Salto etéreo


SALTO AL REVERSO

Tú y yo estábamos mirando algo que los ojos no pueden ver. Mirábamos como miran los soldados el campo de combate, cuando se preparan para una misión y ante sí ven un escenario aún inexistente de bombas y metralla, y en su cabeza planean una estrategia para esquivarlas. Mirábamos como mira una gimnasta cuando tiene enfrente la plataforma donde realizará sus acrobacias y, aunque no ha realizado todavía ningún salto, ya lo ve todo, ya sabe el impulso y los giros que hará en el aire, y ya siente la expectativa mezclada con miedo que significa realizarlos.

Así, yo miraba con expectativa mezclada con miedo el salto que daría… que daríamos ambos.

Yo estaba recargado contra un muro, en el borde de un precipicio. Y no alcanzaba a ver nada en el vacío, pero anticipaba lo que sucedería y trazaba un plan para enfrentarlo, el nuevo reto. Y sonreía con…

Ver la entrada original 493 palabras más

Siena


LA CONTINUACIÓN DE LA VIDA VI

«Flechas, eje, centro, soporte incompleto», por Crissanta.

Siena.
El bosque en silencio.
Luz cálida.
Maleza seca.

Soledad odiada,
bendecida.
Aura.

Wheel of light
surrounding me.
No one in,
no one out,
nunca más.

Months I walked
in search for
that ancient home
of ours.

A castle
consumed
in an unforgettable fire.

A long
lost
battle.

Un final.

El aire desapareció
de mis pulmones,
la sangre se detuvo
and lifeline went nowhere.

Sentí la asfixia
y el imperio
de los instintos cegadores.

Y avancé
por el bosque.
A veces a gatas,
a veces a rastras.

Y la flecha de plata
fue bastón y norte.
In both ways it was
el soporte

del centro herido,
del corazón destrozado,
de mi eje roto,
del dolor no domado.

Y postrada,
semiparalizada,
sobre la maleza,
fue donde construí
el resto del arma.

Tejí las ramas
a manera de cuerda,
tomé la vara más firme
y a la vez más flexible
para ser el cuerpo
que ejerce tensión
y dispara
la flecha sagrada,
con indoblegable
fuerza.

Y en la soledad amada,
busqué mi fortaleza.

Lava


¿En dónde estaban las cosas
que se tornaron negras?
Del rocío gotearon
como pequeña lava
a la mañana.

¿Antes dónde habitaban?
En un par de senderos
que nadie miró
sino yo.
En un par de salidas
ahora cerradas,
disueltas en lava
y en dolor.

Observo porque es el arma,
pero la niebla pesada
ahoga
en vapor.

¿En dónde estaban las cosas
que se tornaron lava?
Cuando yo odiaba
las paredes se pintaron
de lluvia y anaranjado,
de llanto y de reclamos,
y nadie miró.

Cuando yo amaba
las cosas se disolvieron
en prodigios adorados
y laberintos abandonados
y nadie volvió.

Rise


LA CONTINUACIÓN DE LA VIDA V

Bosque, noche rojiza,
asedio insidioso
from the wolf.

Todas las alertas
sonando sin voz.

Compás de espera,
acorralada,
hincada.

«Should I let
myself go?»
«Should I let it
take my soul?»
«Should I get this finally done?»

I attempted one last call
to Him, who denied me before.

Tendí el alma
en confianza,
en entrega,
humillada,
y murmuré La plegaria.
Then God…

concedió:

He gave me a silver arrow
(but not a bow),
He turned my words
into a sword,
and above all:
He shut Morana up.

Silence in my head,
arms at my range.
Vi al lobo a los ojos
and then came the rage.

Risa alocada,
lengua navaja.
Quise su sangre
en cascada.

With one hand
I firmly held the arrow.
And with the other one
me envolví en un halo.

And as I rose,
he was coming down.

Such was his hunger
que no sintió la herida:
la flecha, la cuchilla.

And as I rose
él moría.
And as he died
yo volvía.

Y el bosque calló
y se pintó de siena.

Todo silencio
y maleza.

DIBUJO POR CRISSANTA.

 

Catira


Catira,
pelito corto,
color dorado,
miel,
ojos lilas,
casi azulados.

Está bien,
haré un perdón multitudinario.
No tocaré a nadie
con la flecha de mi arco.

En especial no a él.

No mataré
a tu protector
ni a sus cuidados.

Veremos qué hacer…

Ópalo


2669949612_611c67434f_o
Ópalo.
Ella,
negros los ojos,
belleza.

El cabello,
en látigo,
en bandera,
cuando cayó
muerta
la vez primera.

Ópalo.
Mis secretas creencias.
Nos hemos mirado
antes
ella vidente, yo ciega.

 

IMAGEN: OPAL (DETALLE), POR CRISSANTA, DERIVADA DE OPAL, POR jimthompson (CC BY).