La lanza final


Los recuerdos no saben leer
pero saben hablar
y tienen una manera de susurrar por las noches…
¡Ay!

Llevamos juntos tanto tiempo
que los llamo por su nombre
y los invito a mi casa
a vernos las caras,
a batallar.

Ellos viven en cajones,
junto a casetes y cuadernos,
junto a polvo y secretos
y en otros rincones.
!Ay!

Nos combatimos tanto tiempo
que ha llegado el final.

Llamé a mi presencia
al más triste de ellos
a voluntad.

Y tras el día-disfrute,
apareció ante mi puerta,
en el día-herida,
la lanza final.

Pasó, y no volverá a pasar:
el dolor, la derrota, la confusión,
la vergüenza, la culpa, la postración.

Recuerdo


Es la última vez
la última vez
la última vez

que voy a verte

que te dejaré entrar por mi puerta
desarmada y desnuda

que caeré de rodillas en cuanto te vea
y quedaré postrada una tarde y un día

Es la última vez que caerá la lanza
que te miraré confundida y avergonzada

que sentiré que mi voz
es un tono sin emoción
que creeré que he muerto
aunque sea por dentro

Es la última vez
la última vez
la ultima

que sentiré esta derrota
esta desgracia

Yo te traje
te llamé a mi presencia
por mi voluntad

Y si lo hice, fue para sangrarte
para batallar

Y aunque las heridas serán solo mías,
sangre nueva correrá

Despidámonos y hiere,
acabemos ya

31


Invertí los números,
desafié las apuestas,
y cambié mis opciones
por materia.

Materia de vida,
materia de risa,
y belleza
y compañía
y alegría.

Yo,
las puertas abiertas,
la vida.

Y tú,
mi puerta siempre abierta,
mi vida.

Casi nunca te hablo,
así, en estas palabras,
pero es más que nada
porque te tengo cerca.

Una mirada basta
y el abrazo en la mañana.

A ti, a quien amo
como a jamás nadie
sólo he sabido decirte
siempre: gracias.

Así que, yo
y tú
y las amadas puertas.

Lo tengo todo esta noche
y todo en esta vida.

(Y esta mañana,
eres lo único que falta).

Ah, vida nueva.
Dios, gracias.

Boy


I think I saw you
—boy—
through a tunnel,
through the ether.

And I was left speechless.

But I understood.

I was thinking of her;
her wrist tied to mine
with a string.

¿Would you accept
to be bound to me,
too?

My eyes were staring at the drops.
In front of me, the water, the wall,
and surrounding me, the mist
and the presence of everyone I love.

And there I saw you.

And I got it, boy,
that you are a soul.

Beau-ti-ful soul.

My lips were silenced,
my heart was struck.

I dreamt of you.
And I understood.

Fotografía: 'Kite on a finger' por Daniel Herd / CC BY

Fotografía: ‘Kite on a finger’ por Daniel Herd / CC BY

Saña


No importaban
cuando la vida era una interrogante
y un mirar obsesionado hacia la ventana.

Eran compañeras, afirmaciones de intenciones,
listones que acariciaba y atesoraba.

Sé que me oyeron explicar que eran necesarias.

Y en lugar de quedar calladas,
se arremolinan.

Pero no soporto más estar arrodillada;
la mano escudando los ojos para no ver la bala
cuando finalmente se dispare el arma.

Si no se disparó entonces,
¿por qué no dejo de soñarla?

Si ayer me dormí sonriendo
¿podríamos omitir esto;
este despertar oscurecido
estas maldiciones dañadas?

Si ayer me dormí sonriendo,
—pesadillas—
¿por qué se ensañan?

Cometa


Las frases que nunca oí
son pronunciadas.

Las revelaciones llegan,
los misterios me desvelan.

Varias líneas cruzan en mí y me atraviesan.
Varios hilos tiran de mí y me proyectan.

Si sigo alguno de ellos
me perderé como un cometa.

¡(…)!

Acabo de volver
y todas mis pesadillas se alejan.

Acabo de nacer;
las maravillas me secuestran.

Y abro los ojos apenas.