No (poesía)


Publicado originalmente en Marimarus

No tu mirada que danza,
siempre ajena
a mis palabras,
desde mi cadera
desnuda
hasta mi cara.

No tus manos
trazando signos
que no borran
sobre mi espalda,
creciendo alas
imaginarias. Sigue leyendo

Matar (sueño)


cuchillo sangre(Soñé) Mi pesadilla más fea en mucho tiempo.

El lugar en que estaba no era mi casa. Me habían dejado allí a cargo de un hombre al que yo temía; se suponía él iba a enseñarme algo, algún oficio.

Yo tenía un cuarto, no era propiamente una habitación, sino un espacio para estudiar o para trabajar. Todos los muros tenían ventanas corridas en la parte superior. Y desde ahí, yo lo veía, vigilándome: alto, fornido, de piel negra.

Me llamó para que fuera con él hacia otra parte del edificio. Atravesamos un patio y entramos en otros cuartos de paredes con ventanas. Había una mujer allí, era rubia, tendría unos 40 años. Yo no la conocía.

La hizo sentarse en el piso. Y entonces el hombre tomó una navaja de rasurar y le cortó la garganta. Así, sin advertencia alguna. Sigue leyendo

Ciudad de la posguerra (sueño)


(Soñé con) Una ciudad a la orilla del mar, hundida entre los cerros. Una plaza con pisos de piedra. Estatuas en medio de los paseos, en honor a héroes ahora sin relevancia. Era el mundo inmediatamente posterior al final de la guerra.

Caminaba entre los senderos de la plaza, tratando de descifrar qué pasaba. Un desorden a medias ordenado. La gente en las calles deambulaba preguntándose lo mismo: ¿Qué pasará ahora? Sigue leyendo

Boda y muerte en el reino (sueño)


(Soñé que) Ése día iba a celebrarse la boda del príncipe y, tras el enlace, el rey le cedería la corona. Era el año T72.

Yo había sido la compañera fiel del príncipe durante toda su vida. Sin ser su hermana, le tenía el cariño fraternal de una mejor amiga. Pero no todo acababa ahí…

Yo sabía que en el fondo le amaba, pero guardaba las apariencias. Además, no estaba segura de lo que él sentía. Al fin y al cabo, iba a casarse con la hermosa chica rubia que se convertiría en su princesa.

Esa tarde yo sería una extraña mezcla entre dama de honor y best man. Sobre mi vestido de colores chillantes, se me permitiría usar una cota de malla, y una espada. Después de todo, yo era un caballero del reino. Había luchado en todas las batallas junto al rey y el príncipe. Sigue leyendo