Victoria


Victoria.

¿Lo hemos logrado?
¿Yo y ella,
él y todos,
Dios?

¿Adiós al continuo salto
al filo de la navaja
de la razón?

¡!

Maravilla,
controlar mis manos.

Gloria,
usar mi voz.

Suprema dicha,
desterrar la idea
asesina,
atroz.

¡!

Ella,
sus manos que guiaron mis ojos
para ver.

Él,
infinita paciencia
que me regaló la alegría
y la fe.

Él,
mi prodigio de calma,
sus ojos limpios,
sus palabras que me llenaron
de amor.

Él,
quien alcanzó mi mano
en el abismo mayor.

Él,
cuya traición y malicia
provocaron la reacción.

Él,
el enemigo
que se reveló.

Dios,
que definió el montaje
y rehusó el deseo
de mi corazón.

Bien,
me quedaré una hora,
el minuto siguiente,
décadas bajo el sol.

Si eso es lo que quieres,

Dios.

Toda la vida
bajo el escudo
que hemos creado
ellos y yo.

Final victoria.
¿Lo hemos logrado?
¿Realmente acabó?

Extrañe


No hay palabras.
Si acaso,
una inventada.

El extrañe
no es melancolía,
no es nostalgia.

Es la falta
de un alma
encarnada
en la otra alma.

¿Cuándo paran las lágrimas?

Rasguño


One single scratch on my skin,
a hundred more in my mind.
But I won’t give in
to the sickness of man.

I feel awake now
after day/nights of hell.
Don’t isolate yourself,
he says.

No, no lo haré.

Solo un rasguño en mi piel,
en mi mente cien más,
pero no cederé
a la mala fe,
la crueldad.

Life, it presents to me
the highs and the lows,
the best and the worst
of mankind:

alguien que busca herir,
alguien que busca sanar.

Aprenderé a discernir.
I won’t be alone.