Dark


Of course I was mad
(I am)
contra mí,
nadie más.

Pero esa no es la palabra:
it was more like ‘dark‘.

(Yo no planeé
nada de esto).

I put a hoodie on,
black,
the headphones
a todo.

And I walked
al sonido de la determinación
en mi cabeza,

sintiendo que soy
ella,
a black-eyed
Helena,
a greedy
Sinatra,
a deadly
Magdalena,
y a la vez no.

I promise
I just feel
lucky,
and frágil,
affectionate
to the core.

Honestly,
I don’t know how to do this
if not with love.

(So, kill me, Sarah,
“it’s gonna be a glorious day”.)

Finito


Not a big surprise,
you, shadow, night.
I must have known by now,
of course.

But still …
I’m told now
that love from you
then … just died.

I feel I should mark this day
on the cosmic records of ours,
you know, for the sake of her,
the lost asterist of the triad.

I saw that day
—that ancient past—,
I lost my mind.

I saw this day
—this present apart—,
it broke my heart.

(But I just stared at the evening light
—so clear and sweet, so calm—
and suffocate the pain inside.)

Thirty years passed tonight:
you flee.
And I’m sworn
to let you leave.
Maybe in time
you won’t want to be mine.

I don’t want el mañana to come
porque cancela el infinito
and I’m not sure what to do with that.
(But I will find out).

¿Do you hear the sirens
at the beginning y al final?
I swear to you
I hear them in my head
everytime since you commited
____.

And if you want the answer
to your question
that comes in so late,
then it is there.
Even when I say it’s not,
there’s the cause you search for.

Because I saw that day
and I lost my mind
again and again.

And I see this day,
the (de)finite one,
but, Lord, I’m fine.

Río


 

PERLA EN EL BOSQUE IV


Fotografía: «The Same River», derivada de «Cascade River» de Josh Hild (Unsplash).

 

Me ha parecido cruel
usar el agua en contra mía;
mi elemento, mi ser.

No había entendido
que el océano dentro
no era mío.

No había entendido
que el río…

… que el río
alimentaba el estanque
que subía hasta ahogarme.

No había comprendido
por qué era interminable
el mar eterno, renovable,
el ahogo incesante.

Estaba de pie a mitad del bosque,
respondiendo una pregunta
que sí/no ameritaba respuesta,
como no ameritaban preguntas
—ni antes ni nunca—
todas mis entregas.

Pero siempre las había:
la explicación,
la justificación,
la desaprobación,
la vergüenza.

Los «por qués» y los «acaso…»,
∴, el dolor desde la garganta
hasta el sitio de la espada.

Estaba de pie y caí de rodillas;
el río inundó el bosque
y se bifurcó en dos vías:
hacia un lago congelado
y hacia un delta ajardinado.

Y un sol dorado
arrojó una claridad cobriza
sobre la desembocadura.
que se dividía.

El calor bronceado
evaporó el agua-arma,
el ataque, el desmayo,
el ahogo avergonzado.

Y entonces vi que se abría
un pequeño sendero de florecillas.

Elisión


¿Qué son las palabras para alguien como yo
que come de ellas,
que juega con ellas,
que depende de ellas para no perder la razón?

¿De qué me protege una vocal,
tres puntos suspensivos,
una consonante elidida
de una palabra que no,
que no
me atrevo a pronunciar?

¿Qué significa la inicial
de nombres que se perdieron?
Tantas connotaciones tiene una ‘a’:
apodos antiguos,
Atalanta, Artemisa,
anomias, afasias,
ahogos, asfixias,
a…

¿Qué significa una ‘d’?
¿Una ‘d’ de p…, una ‘d’ de morir,
una ‘v‘ de koré, una ‘e‘ de final?

¿Qué significa una ‘y’ que no es conjunción,
una ‘n’ que no es negación,
una ‘m’ elidida que es miedo
y a la vez amor?

Duda


¿Tengo que

desde el risco?
Es una duda
simplemente.

Esto es paja y lava,
el tipo de palabras
que surgen confusas
del ojo del universo.

¿Tengo que
_______?

Es la pregunta
que surge
sin causa aparente
a partir de una palabra
arrojada,
conjugada
extrañamente,
atrayente,
amenazante,
pero sentida
internamente
en los confines
de un jardín
que aún no construyo.

¿Tengo que

de alas abiertas,
vertiginosas,
desde la cima
de Punta Cometa?

Es solamente una duda.
¿A quién le pregunto?
¿Y qué dice ella?
Me espera silente
‘cause she thinks
she’d blow my mind.

¿Hay acaso un ancla?

29


Una oleada rosa
tras el primer contacto;
la sinestesia del tacto
con aroma a geranio.

La burbuja delicada
revienta en gotas;
el corazón flotando
en medio del desmayo.

El alma guardada
se estrella en pedazos;
se reconstruye entre risas
y conjuros contra el daño.

Still


I need to die tonight
the way the swan dies
and then it lies still
because I still…

I need to agonize
and gasp for air
for one last time
so I don’t forget

the search d’armes,
the deep ravines,
the solitude,
the forced quietud,

el frenesí,
the tenderness,
the world that broke,
cet désiré avenir.

And there’s a frozen lake
over which we danced.
Et il y avait un partenaire
avec qui j’ai dansé.

A steady hand to hold
through the fouettés,
giros, turns,
pirouettes.

But life is a solo
sin él.

So there’s a frozen lake
to put away the tristesse.
Il y a un lac gelé
pour ranger the despair.

Hay un lago congelado,
lila, púrpura, azulado
qui maintient la mémoire figée
y el amor intacto,
puro, honesto,
inmaculado.

So I can die away
as the solemn cello breaks,
as the intemporel home fades,
as all collapses again,
until the end.

And as I take
one last breath:

my final relief
from pain.

«Victoria», #fotografía por Crissanta.