En Salto al reverso


Les dejo algunas joyas de entradas publicadas en nuestro blog colectivo Salto al reverso en estos días, desde su mudanza a WordPress.

Un poco de poesía:

Mi momia amada (Leo): En tu rostro la brisa / mirada perdida / destello de ángel / Te deshojo como una flor / una rosa / un clavel…

El viento (tortoloco): A finales de febrero / el viento parece / apoderarse de todo, / pero es calmo, no es violento / es amigo fiel que me acompaña / por este camino inhóspito…

Víctima (crissanta): Sal de allí, le dijeron / Y ella dijo no / Alza los ojos, pidieron / Y ella los clavó en el suelo / más fuerte, más / como una estaca de acero…

Y unas apuestas visuales muy interesantes:

¿Interesado en participar? Clic aquí. Sigue leyendo

Liebster Blog Award


liebster-blog-award

Fui nominada a este premio por el talentoso Leo, a través de su blog majberet.wordpress.com. Sus poesías en inglés y español me han cautivado. Visítenlo y no se van a arrepentir.

Éstas son las reglas del premio:

  1.  Acepta el premio, publica la imagen del Liebster Award en la parte superior de tu entrada y di quién te nominó para el premio y menciona la dirección de su blog.
  2. Menciona 11 datos al azar acerca de ti mismo.
  3. Nomina a otros 11 blogueros al Liebster Award y enumera sus sitios.
  4. Notifica a los blogueros sobre su premio.
  5. Haz 11 preguntas a los ganadores para que respondan cuando acepten su premio.
  6. Responde las preguntas dejadas para ti por el bloguero que te concedió el premio.

11 datos sobre mí Sigue leyendo

Reposo astral (sueño)


Abandoné la reunión siguiendo al hombre guapo, pero lo perdí de vista entre la multitud que estaba fuera del lugar.

Pero encontré a alguien más: ese hombre del pasado. Él esperaba a una chica en los escalones que daban a su casa. Y yo esperé con él. Recargué mi cabeza en su regazo, en un pequeño espacio, y me invadió una sensación de descanso y ternura. Como si toda mi vida hubiera esperado ese momento y como si eso pudiera sanar el dolor en nuestras almas para siempre.

Pasaron algunos minutos y me di cuenta de que era tarde. Quise marcharme. Se ofreció a acompañarme y yo me negué. La mujer que él esperaba salía ahora, y yo supe que él estaría bien cuidado.

Iba a meterse el sol cuando traté de regresar a casa. Me perdí en las calles y no pude lograrlo.