Estábamos en una especie de plaza (donde se había casado mi prima) con una iglesia y un restaurante. Dentro, una junta del trabajo a la cual no puse atención.
Me había pintado el cabello de un color castaño rojizo (reflejo obvio de lo último que vi en la tele antes de dormir). A algunos les gustaba mucho, a otros no. Yo me sentía una especie de ‘femme fatale’.
Entramos al restaurante, ahí estaba un hombre de mi pasado, comiendo con una amiga suya que nunca me agradó. Pensé que esta vez podría impresionarlo. Descarté enseguida la idea. Creo que ninguna pudo jamás impresionarlo.
Ah, y además yo estaba embarazada. Lo sabía porque un hombre, creo un brujo, me hizo una prueba en la piscina: Me tomó de las manos e intentó hundirme en el agua. Lo normal hubiera sido que flotara, pero me hundí.
Javier sólo miraba.
Le conté todo a Isabel. (Ahora la sueño en forma de Blackberry, ja ja)
Archivo del Autor: Carla Paola Reyes
Flash
Salíamos del súper, enorme pared amarilla, patines.
Jedi
Vagamente, de nuevo, pero recuerdo que tenía un poder, se sentía obvio, el poder de hacer que cierta cosa cambiara, de convencer sobre un punto en específico. Sólo tenía que concentrarme y mirar fijamente. Así que me planté frente al espejo y practiqué. Funcionó.
The unforgettable fire
Sólo ahora me entero lo que dices… diez, quince años después. No sé calcular bien.
Tantas tardes embelesada por ti, por la música de tu voz.
Pero sólo ahora puedo entender la desesperación y la desgracia de lo que decías.
Sólo a mis 26 puedo entender lo que tú decías hace casi 26.
«So sad to beseige your love».
Y ahora estamos tan viejos: Tu voz angelical ha perdido el tono perfecto; mis manos, mi rostro… mis ojos no miran igual.
Pero entiendo. Ahora entiendo.
Apuesto a que pensaste que las historias se repetirían… en ti, en ella, en él, hasta el infinito.
Apuesto a que nunca pensaste que me pasaría a mí.
Yo no lo imaginé, y tampoco me enteré, hasta ahora, de mi desgracia y de la de él.
———
Ice – your only rivers run cold
These city lights – they shine as silver and gold
Dug from the night – your eyes as black as coal
Walk on by – walk on through
Walk till you run and don’t look back
For here I am
Carnival – the wheels fly and the colours spin
Through alcohol – red wine that punctures the skin
Face to face in a dry and waterless place
Walk on by – walk on through
So sad to beseige your love so
Head on – stay this time
Stay tonight in a lie
I’m only asking but I think you know
Come on take me away
Come on take me away
Come on take me home – home again
And if the mountain should crumble
Or disappear into the sea
Not a tear – no, not I
Stay in this time
Stay tonight in a lie
Ever after, this love in time
And if you save your love, save it all
Don’t push me too far
Don’t push me too far tonight
Tercero de primaria
Recuerdo los escenarios pero no los motivos.
El profesor me llamo afuera del salón: de mi salón de tercero de primaria, en una tarde soleada de hace 18 años (¡18!)
Sentía el reproche de él y el de mi mamá, pero no recuerdo la causa. Y era raro, porque no solía ser regañada en la escuela.
De repente, allí fuera del salón, un camión vino hacia mí con toda su fuerza, iba a aplastarme (sé de dónde vino eso: Sol de Medianoche)
Quedé debajo del chasis pero sin sufrir heridas. Entre los fierros, encontré mucha de su ropa, la saqué y cada una de las prendas me recordaba un momento de nuestra vida en común. Y me puse a lavarla.
Luego, sigo sin saber la razón, quise huir. Tome mi bicicleta, cargada de cosas, y pedalee lentamente hacia el escape, acompañada en un tramo por una buena amiga de aquellos tiempos.
Sueños poco claros: imágenes definidas, pero sin sentido, sin causas…
Flash
No tengo sueños enteros para recordar, pero ahora sufro un fenómeno distinto del subconsciente: flash.
Sentada en mi escritorio (at work), y de repente, entre el déficit de Grecia y la caída del euro, llega a mi mente el nítido recuerdo de un sueño pasado, sueños tan viejos que nunca llegaron a escribirse aqui, sueños sin importancia, en ocasiones sueños que soñé cuando era niña.
Durante un segundo percibo el ambiente del sueño, lo recuerdo, me deleito en el detalle que viene hacia mí: una calle, un escenario, un evento.
Al momento siguiente he regresado a mi nota, a mis pensamientos sobre un chico de cabello despeinado, o a lo que sea que esté haciendo.
Lo extraño es que el recuerdo viene sin pedirlo, sin buscarlo, y en el momento en que menos lo necesito.
Me pregunto si estos flash son un nuevo síntoma de mi extraño problema de memoria o si son el llamado de una ‘realidad alterna’ que en verdad existe… o sólo estoy loca.
Consuelo
Soñé que lloraba, entre triste y molesta, y que mamá me consolaba. ¿Bastará este desahogo y consuelo para mi vida real?