Que tenía que sostener en mi mano una cucaracha enorme.. Era como un escarabajo, duro y cuadrado.
En mi asco, lo apreté demasiado y le empezó a salir un liquido viscoso color lila. Estaba en riesgo de matarlo y no debía.
Por fin llegué a un lugar donde pude meterlo a un cajón. Aghhhh.
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Estaba en un hotel, encerrada con varias personas que tenían un problema mental o algo. Yo era una de ellas.
Cada quien tenía un cuarto. En el de alguien había un bebé en una canasta, a oscuras, había que ir de vez en cuando a cuidarlo.
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Tenía que ir a comer a casa de mis papás, pero al salir, la policía nos agarraba y nos llevaba ante el juez.
El asunto era por una vez que habíamos estado en Cuernavaca, según haciendo escándalo en la vía pública. Me preguntaron si los shorts que llevaba eran demasiado provocadores, dije que no porque no lo eran.
Yo sentía que todo aquello era una estupidez, yo sólo quería irme. Mi sentencia se vería reducida si en mi vida había hecho obras sociales, pero no me tenían en cuenta todo lo que hice en la Guay.
La sentencia fue exagerada. Mi papá estaba allá afuera y yo me alegraba de que fuera el día de mi boda porque así no sufriría su enojo. Ya no volvería a esa casa.
Me senté en el suelo, viendo a la gente que salía vestida y preparada para la ceremonia.
Entonces, era la boda de Sheila, vestida de blanco.
Se organizaba la procesion antes de lo que yo esperaba y me formaba hasta atrás, sola.
Entraba y me pregunté porque no bailábamos. Ah… Era la boda de Thabata. La vi de pie frente a la inmensa plaza de piedra gris, vestida con un vestido morado con vetas y el pelo medio recogido. Muy guapa.
El escenario era impresionante: un semicirculo de bancas de piedra pulida. El cielo totalmente abierto, al atardecer y pocas nubes de colores. Una brisa fuerte y agradable.
La gente tomaba asiento a su alrededor, las damas vestidas de lila.
Me senté lejos. Hasta que vi que Thabs estaba muy nerviosa y me senté frente a ella. Le pregunté que qué pasaba, me dijo que el Nigger no llegaba, que estaba apenas en Lago. Pero había tiempo y había que tener paciencia. Ella fue a hablar con los tipos de la música.
Alguien al lado de mí me dijo que yo lucía embarazada. Le pregunté si lo decía en serio y después de poner su mano en mi panza dijo: si, 24 semanas… Hice el cálculo y pensé que era demasiado.
Flash
Cruzando la calle en La Florida, saliendo de un partido de voleibol que me obligaban a jugar en la prepa. Entonces, era sábado por la mañana. Caminando con amigas y hablando sobre chicos en una mañana despejada y limpia.
Femme fatale
Estábamos en una especie de plaza (donde se había casado mi prima) con una iglesia y un restaurante. Dentro, una junta del trabajo a la cual no puse atención.
Me había pintado el cabello de un color castaño rojizo (reflejo obvio de lo último que vi en la tele antes de dormir). A algunos les gustaba mucho, a otros no. Yo me sentía una especie de ‘femme fatale’.
Entramos al restaurante, ahí estaba un hombre de mi pasado, comiendo con una amiga suya que nunca me agradó. Pensé que esta vez podría impresionarlo. Descarté enseguida la idea. Creo que ninguna pudo jamás impresionarlo.
Ah, y además yo estaba embarazada. Lo sabía porque un hombre, creo un brujo, me hizo una prueba en la piscina: Me tomó de las manos e intentó hundirme en el agua. Lo normal hubiera sido que flotara, pero me hundí.
Javier sólo miraba.
Le conté todo a Isabel. (Ahora la sueño en forma de Blackberry, ja ja)
Flash
Salíamos del súper, enorme pared amarilla, patines.
Jedi
Vagamente, de nuevo, pero recuerdo que tenía un poder, se sentía obvio, el poder de hacer que cierta cosa cambiara, de convencer sobre un punto en específico. Sólo tenía que concentrarme y mirar fijamente. Así que me planté frente al espejo y practiqué. Funcionó.
The unforgettable fire
Sólo ahora me entero lo que dices… diez, quince años después. No sé calcular bien.
Tantas tardes embelesada por ti, por la música de tu voz.
Pero sólo ahora puedo entender la desesperación y la desgracia de lo que decías.
Sólo a mis 26 puedo entender lo que tú decías hace casi 26.
«So sad to beseige your love».
Y ahora estamos tan viejos: Tu voz angelical ha perdido el tono perfecto; mis manos, mi rostro… mis ojos no miran igual.
Pero entiendo. Ahora entiendo.
Apuesto a que pensaste que las historias se repetirían… en ti, en ella, en él, hasta el infinito.
Apuesto a que nunca pensaste que me pasaría a mí.
Yo no lo imaginé, y tampoco me enteré, hasta ahora, de mi desgracia y de la de él.
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Ice – your only rivers run cold
These city lights – they shine as silver and gold
Dug from the night – your eyes as black as coal
Walk on by – walk on through
Walk till you run and don’t look back
For here I am
Carnival – the wheels fly and the colours spin
Through alcohol – red wine that punctures the skin
Face to face in a dry and waterless place
Walk on by – walk on through
So sad to beseige your love so
Head on – stay this time
Stay tonight in a lie
I’m only asking but I think you know
Come on take me away
Come on take me away
Come on take me home – home again
And if the mountain should crumble
Or disappear into the sea
Not a tear – no, not I
Stay in this time
Stay tonight in a lie
Ever after, this love in time
And if you save your love, save it all
Don’t push me too far
Don’t push me too far tonight
Tercero de primaria
Recuerdo los escenarios pero no los motivos.
El profesor me llamo afuera del salón: de mi salón de tercero de primaria, en una tarde soleada de hace 18 años (¡18!)
Sentía el reproche de él y el de mi mamá, pero no recuerdo la causa. Y era raro, porque no solía ser regañada en la escuela.
De repente, allí fuera del salón, un camión vino hacia mí con toda su fuerza, iba a aplastarme (sé de dónde vino eso: Sol de Medianoche)
Quedé debajo del chasis pero sin sufrir heridas. Entre los fierros, encontré mucha de su ropa, la saqué y cada una de las prendas me recordaba un momento de nuestra vida en común. Y me puse a lavarla.
Luego, sigo sin saber la razón, quise huir. Tome mi bicicleta, cargada de cosas, y pedalee lentamente hacia el escape, acompañada en un tramo por una buena amiga de aquellos tiempos.
Sueños poco claros: imágenes definidas, pero sin sentido, sin causas…