Serena (Autorretrato)


Tal vez un poco mayor,

bajo la luz tenue de la habitación.

Mi rostro muy pálido

de ojos bellos y cansados,

perpetuamente oscurecidos.

El cabello en rubio y dócil,

enmarcando suavemente el rostro.

La boca con sonrisa y no

(ambas soy yo)

Mi rostro pálido y quizá un poco mayor

destaca contra el camisón

y la seda negra apenas cubriendo del viento

que se cuela en en la habitación.

Cansada y tranquila,

preparada y lenta,

valiente y bella,

hermosa y adulta,

serena.

Autorretrato de primavera en dicha


La ropa ligera, 

pensamientos pesados. 

Poco maquillaje, 

los ojos cansados, 

perpetuamente cansados. 

Mirada verde, 

labios brillando. 

Dicha consciente 

que hace recordar 

mi amargo pasado.

Labios en ceniza (autorretrato)


El vino rojizo 

incendia 

pasillos sangrantes. 

Mis labios grises 

se vuelven, 

de ayeres, 

ceniza. 

¿Y cómo estás hoy? 

Ya no hay tiempo 

y yo no estoy. 

Mis ojos se ciegan, 

rodean mis miradas 

un velo de luz 

púrpura y oscura. 

Mis labios, 

mis labios no besan 

y son, 

de ayeres, 

ceniza. 

Miradas perdidas.

 

Ojalá no durmiera esta noche 

para poder deshacer el nudo ,

y desnudar el hilo,

y deshilar el desnudo 

en que se convirtió mi mundo,

lejos tuyo.

 

Ojalá no viviera esta noche 

para no sentirme 

entre caminos sin rumbo, 

entre crueldades de sueños, 

sin soledad, sin futuro,

dueño, lejos tuyo. 

 

Sin embargo, vivo. 

Sin sentido, duermo 

y no acallo mis lamentos. 

Ojalá no gritara,

ojalá deshiciera dentro 

cualquier dolor y muralla,

cualquier sufrimiento .

 

Sólo dame un silencio 

que yo responda en silencio,

para dormir el enredo,

para vivir sólo dentro 

el sufrimiento. 

 

Autorretrato en angustia


Los ojos en húmedo brillo,

el cabello corto como un chico, 

la tez pálida, 

las mejillas encarnadas, 

la frustración, 

la impotencia, 

la preocupación y la angustia. 

Me he arrodillado

para rogar, temblando, 

una promesa de seguridad 

                         y cuidados 

para prometer de rodillas, 

jurando, protegerlo a él 

contra el miedo y lo falso, 

contra su miedo a lo falso, 

contra los miedos falsos. 

Los ojos destelleando, 

encegueciendo el llanto. 

Autorretrato de otoño tibio


Una cicatriz 

sobre la boca, enrojecida, 

resaltando sobre los labios 

que, al menos hoy, 

no están tan pálidos. 

 

Las mejillas limpias, 

de sol, encendidas. 

 

La mirada de asombro 

ante el pensamiento 

denso, bello y mágico 

que sugiere lo abstracto. 

 

La piel desnuda 

bajo lo blanco. 

 

El cabello en oro,

enmarcando el rostro. 

 

El aire suspendido 

dentro, algún segundo. 

 

Los hombros delgados 

en líneas suaves, 

soportando el peso 

del viento violento. 

 

Una cruz escondida 

en el pecho. 

 

Los ojos obscuros 

sin su acostumbrado 

y púrpura cerco. 

 

Frágil y sin niebla, 

Bonita y atenta.