The long path


«Eres tú», pensé, mirándote de nuevo a través del éter.
—I’m sorry.
—Don’t be.
—Pero debe ser difícil para ti, no tienes carritos…
—Tengo todo.
Y yo entendí a que te referías.
—Perdóname —repetí.
—No lo sientas. Todo salió de acuerdo al plan.
—¿Cuál plan? ¿What for?
—For you to feel.
Y me lo mostraste a él, tan parecido a ti, y mi speech de ayer: the long path que me ha traído hasta aquí.

Ternura


Ternura.

Pequeñas luces cayendo
delicadas
sobre mi cabeza,
sobre mis hombros,
multicolores.

Delicada burbuja,
esfera
de protección
que hace llorar.

Destilando
hacia mi centro
líquido
dulce,
miel,
ámbar.
Ganas de llorar.

Una canción linda
que suena en mi cabeza
sin cesar.

Es cuando alguien me vino a arropar.

Me recuerda
a una gema que brillaba
bajo la maleza
en destellos
de colores,
cuando la encontré(ó)
Catira.

Ternura:
llorar.

Nadie había dicho que existía esto.
(«Te amo»).
Nadie me mostró esto
sobre el cuerpo.
y sin siquiera tocar.

En mi centro,
el diamante rojo
que es solo dolor
se calma
con cada
destilación.

Hacia allí
fluye
el amor líquido,
calor,
ternura,
comprensión.

Y todo se vuelve rosado.
Y el destello
de sangre
se apacigua
y todo brilla
calmado,
en rosas,
a salvo.

A salvo,
amada,
querida,
a salvo.

(She just wanted her mom).

Imagen: Pink Synthetic Opal On Stone (recorte).