Acurrucarme sobre tu pecho y escuchar tu corazón me hace recordar que eres el hombre con el que debo estar y no ese rubio guapo de mis sueños que en realidad era un extraterrestre como los de ‘V’ y que me llevaba sobre el Gran Cañon en una nave especial con forma de camioneta voladora.
Archivo del Autor: Carla Paola Reyes
Bloqueo mental
No estoy recordando mis sueños 😦
Baby
Los temas que discutí durante el día se mezclan de forma extraña en mi mente, en la noche:
En una plaza, varios escuchábamos a alguien que hablaba sobre el fin del mundo, el Armagedón, el Apocalípsis. Decía que Dios atendería primero a los bebés o a aquellos relacionados con ellos, que los salvaría a ellos por una cuestión de la letra ‘B’: “baby”, “(To be) born”.
Yo me alegraba por mi hermano y su familia, y en cuanto a nosotros, pensaba en que quizás para esas fechas (del fin del mundo) ya habría sucedido algo (mmm… no planeado). Hacía cuentas de 9 meses con mis dedos desde enero o hasta enero, ya no recuerdo bien.
Cambio de escenario
Todavía me pasa que despierto sin saber en donde estoy, en qué cama, en qué casa…
… en dónde está la puerta, dónde la ventana.
Aún me pasa que no reconozco la forma de un closet o una cortina que se dibuja con las sombras de la madrugada, y me pregunto: ¿Qué es eso? ¿Dónde estoy?
Todavía despierto a mitad de la noche sin saber si he estado durmiendo sola o acompañada.
A veces no logro distinguir si ese ruido fuera del cuarto es mi madre caminando por el pasillo o mi esposo que llega a acostarse.
Al menos, sobre él no tengo dudas: sé perfectamente que es él quien está en mi cama. Eso ya aporta bastante tranquilidad.
Aunque el cuarto sea cada noche un escenario distinto y desconocido, él siempre es él…
… Una presencia cálida (o helada si es que ha tirado las cobijas a media noche).
Siempre es él… aunque a veces toma formas extrañas que me aterran por un segundo: Como cuando se ha sentado sobre la cama y yo me encuentro con un torso donde debia existir un vacío; o cuando se ha dado la vuelta y encuentro una maraña de cabello donde debía haber un rostro; o cuando ha doblado el brazo y me encuentro con un muñon (un codo)en vez de una mano (ése ha sido el peor, ja ja ja).
White
Alone in my room, I took from my backpack a little plastic bag filled up with a white powder.
I knew I shouldn’t inhale it but I did anyway.
I felt instantly different, it was just what I was looking for.
Some girlfriends came into my room. One of them gave me a weird look. I looked myself into the mirror and I saw a purple spot in my right eyelid.
Soon, my eyes were all purple, completely sorrounded by a dark halo.
“This can’t be right”, I thought. “No one should see me like this”.
I tried putting some makeup… a lot of makeup, but it didn’t work.
I decided not to go out, not even for that (stupid) important thing at school.
¿Simbolismos?
Estaba en el cuarto de mis papas, sentada de frente al pasillo, platicando con ellos.
De pronto, vi pasar un hombre al final del pasillo hacia la sala. Volteé hacia mi madre y le pregunté: «¿Quién esta en la casa?». Y me dijo que nadie.
Me asusté porque el hombre se parecía a mi papá. Y luego vi pasar a una mujer parecida a mi mamá. Pero ellos estaban allí.
De repente se acercaron y vi sus ojos en blanco y su maldad.
Trataban de engañarme diciendo cosas como: «Está atrás de ti».
Me metí en su cama, cual niña pequeña, en medio de los dos. Temblaba de miedo.
Fui a mi cuarto después y le gritaba a mi mamá: «Ven, ven». Muerta de miedo.
Mar ámbar
Tras alejarme de un tenso conflicto, bajé al puerto. Era el momento en que empieza a anochecer pero aún hay luz, pero tan escasa que no sirve para ver.
El mar era amarillo oscuro, color ámbar de anochecer. Y todo era tranquilidad, paz. Caminaba sobre la arena con el agua a mi cintura.
Lejos.