Feminicidios / Violencia (pesadilla)


I had the most horrible nightmare. A friend and I were walking through a yard, gris, desolado, un lote baldío, lleno de escombros. Al final veíamos unos camiones estacionados, tráileres con varios pisos como bandejas, y sobre cada una de ellas los cuerpos desnudos de mujeres ensangrentadas, muertas, todas asesinadas. Eran cientos, miles, decenas de miles.

Y eran tantas que ya no era posible cavarles tumbas a cada una. Había un horno enorme, en el que los cuerpos de cada bandeja iban a ser arrojados, al estilo de los campos de concentración de la segunda guerra…


Nos alejamos como pudimos, yo apenas podía saltar entre los pisos de los camiones estacionados, unos pegados a otros. Cuando bajé al pasto, las piernas apenas me respondían por un esfuerzo, por la adrenalina de poder llegar al auto. Mi amigo se alejó un poco, y yo trataba de seguirlo entre la multitud, pero empezaron a rodearme hombres, y cada uno de ellos era una amenaza; every single man was a threat just as they always are. Because they kill us, they rape us, they set us on fire, nos queman vivas, nos desaparecen y nos tiran en cisternas; eso es lo que hacen nuestros hombres estos días aquí en México y desde siempre.

Entonces alguien gritó: «Al suelo», y abrieron fuego. Me tiré instantáneamente al piso y sentí la ráfaga de los disparos. Me cubrí los oídos y la cabeza con las manos ante el ruido. Sentí la parálisis intensificarse.

Alguien dijo: «A aquella esquina». Así que me arrastré sobre mis codos y rodillas hasta refugiarme allí con los demás, tras una pequeña barda. Mientras, los agresores desfilaban, armas en mano, gritando consignas y amenazas contra quien osara rebelarse. Yo no osaba nada; estaba completamente paralizada cuando (6 AM) sonó la alarma.