Feminicidios / Violencia (pesadilla)


I had the most horrible nightmare. A friend and I were walking through a yard, gris, desolado, un lote baldío, lleno de escombros. Al final veíamos unos camiones estacionados, tráileres con varios pisos como bandejas, y sobre cada una de ellas los cuerpos desnudos de mujeres ensangrentadas, muertas, todas asesinadas. Eran cientos, miles, decenas de miles.

Y eran tantas que ya no era posible cavarles tumbas a cada una. Había un horno enorme, en el que los cuerpos de cada bandeja iban a ser arrojados, al estilo de los campos de concentración de la segunda guerra…


Nos alejamos como pudimos, yo apenas podía saltar entre los pisos de los camiones estacionados, unos pegados a otros. Cuando bajé al pasto, las piernas apenas me respondían por un esfuerzo, por la adrenalina de poder llegar al auto. Mi amigo se alejó un poco, y yo trataba de seguirlo entre la multitud, pero empezaron a rodearme hombres, y cada uno de ellos era una amenaza; every single man was a threat just as they always are. Because they kill us, they rape us, they set us on fire, nos queman vivas, nos desaparecen y nos tiran en cisternas; eso es lo que hacen nuestros hombres estos días aquí en México y desde siempre.

Entonces alguien gritó: «Al suelo», y abrieron fuego. Me tiré instantáneamente al piso y sentí la ráfaga de los disparos. Me cubrí los oídos y la cabeza con las manos ante el ruido. Sentí la parálisis intensificarse.

Alguien dijo: «A aquella esquina». Así que me arrastré sobre mis codos y rodillas hasta refugiarme allí con los demás, tras una pequeña barda. Mientras, los agresores desfilaban, armas en mano, gritando consignas y amenazas contra quien osara rebelarse. Yo no osaba nada; estaba completamente paralizada cuando (6 AM) sonó la alarma.

Tres estudiantes de cine…


Arte y denuncia

¿Será cierto?
«Tres estudiantes de cine
son asesinados
y disueltos en ácido

por el narco»,
así reza el titular.

Me destruye leerlo
a las nueve a eme
con un café con leche.

Qué poco puedo hacer.
Votar en la dirección contraria
o no sé…
¿servirá de algo?
Dejar mis letras
para conmemorar
un nuevo horror,
la tragedia mierda
de ver tres vidas
disueltas
por ‘error‘.

Inenarrable,
incomprensible.
Oh, México…
dolor.


«Asesinados y disueltos en ácido los tres estudiantes de cine desaparecidos en Jalisco»: Miembros del Cartel Jalisco Nueva Generación confundieron a los alumnos con sus rivales en la región.
https://elpais.com/internacional/2018/04/24/mexico/1524532515_935757.html

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Arte y denuncia

Hay cosas que piensas
y no las dices a nadie
porque no tienes a nadie,
o al menos eso piensas.

Pasan como flechas oscuras
que lastiman, que asustan,
que confunden,
que avergüenzan.

Pensamientos turbios
o afilados como cuchillos,
desoladores o confusos,
violentos como estallido.

Sueñas golpear, atacar,
destruir al mundo.
Deseas herir, terminar,
destruir tu mundo.

Y luego irrumpe el mismo mundo
—la cotidianidad, el absurdo—
y tú finges y sigues
en ese aislamiento mudo.

A veces tratas de romper el muro:
sacas a flote
algún pensamiento oscuro.
Y recibes a cambio
el miedo en sus ojos,
la extrañeza en sus hombros,
la incomprensión a todo.

¿No has pensado que el problema no es tuyo,
sino de aquellos que no saben ver lo profundo?

Y entonces
el silencio
atrapado
se vuelca
en ira
y en caos.

¿De dónde viene esa violencia?
¿Quién la puso y desde cuándo?
¿Estás seguro de…

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Abrir los cuarteles


Les comparto una entrada para el blog Arte y denuncia. Es un sueño que tuve, relacionado con la situación actual de la búsqueda de los estudiantes desaparecidos en Ayotzinapa, México.

Arte y denuncia

/ // / / CC BY / // / / CC BY

Si de verdad van a abrir los cuarteles militares para ver si los estudiantes desaparecidos están allí, yo quiero entrar. Eso soñé. Eso realmente soñé. Acabo de despertar y lo escribo.

Fui al cuartel, me dejaron entrar con mi gafete de reportera. Entré a una sala donde había varios reporteros, quienes rápidamente pudieron notar mi poca experiencia. Yo era más joven. Vestía de negro. Un señor me pasó la mano por la cabeza como se acaricia a una niña pequeña que tiene miedo. «Lo que estamos a punto de ver….», pensó, mientras me hacia un gesto significativo con la cabeza.

Sí estaba asustada. Nunca había ido a una morgue. Los demás reporteros avezados en ello procedieron a ponerse largas batas verdes y a cubrirse el rostro con cubrebocas. Yo solo tome una libreta y un bolígrafo, y saqué mi celular para tomar fotos.

Eché a andar detrás de ellos.

Pero a donde llegué no era una…

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#AyotzinapaSomosTodos


Aquí, mis pensamientos en este importante día para México.

Arte y denuncia

Imagen: boerries nehe Imagen: boerries nehe

Esta es mi trinchera.
No tengo más que dar.

Solo el dolor y mi voz,
pequeñas letras
que acompañan
a un mar de dolientes,
estudiantes,
manifestantes,
ciudadanos despiertos,
inteligentes.

Estamos todos.
Somos todos
y los que no están.

43 nos faltan.
No volverán.

Por eso el luto,
las marchas
y las protestas.
Por eso la condena
mundial.

Por eso
la esperanza de cambiar.

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@arteydenuncia

facebook.com/arteydenuncia

#Ayotzinapa

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Horror


Arte y denuncia

De tarde y muy tarde
hablas.
Peor aun, dejas que hablen
por ti
un viernes,
un alguien
inepto,
cansado
del cuestionamento.

Y mientras, yo lloro
horrorizada
al oír el relato
despiadado.

Y pienso en Auschwitz.

No soporto la imagen,
la idea,
de las cenizas al río,
del fuego violento,
de la asfixia,
la desesperación,
y ellos muriendo.

Una mano se tapa la boca,
la otra se aferra al cabello,
como buscado un resquicio
de razón.

No te anestesies,
espectador,
aunque te muestren mil veces
el testimonio desgarrador.

Cada vez
es
un chico que
murió desesperado
sin entender.

Cada vez
es
un hombre sin alma
que mató a la orden
de un superior.

Cada vez,
un mando inexistente,
una patria de muerte,
la sinrazón.

Es todo:
El caos.
El silencio.
El cansancio.
Los padres.
Los hermanos.
Tú.
Yo.

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