Siéntate allí,
cierra los ojos y calla.
No diré nada.
Escucharemos el silencio
e imaginarás una ventana.
Y eso será todo.
Una preparación
para cuando yo me vaya
a ese lugar en que no crees.
—Mira la ventana—
Siéntate allí,
cierra los ojos y calla.
No diré nada.
Escucharemos el silencio
e imaginarás una ventana.
Y eso será todo.
Una preparación
para cuando yo me vaya
a ese lugar en que no crees.
—Mira la ventana—
Esta galería contiene 52 fotos.
Originalmente publicado en Arte y denuncia:
«No es nuevo que un Estado persiga a los poetas, a los que hacen uso del habla, a los que se atreven a decir no solo lo que es obvio, sino lo que es…
Aquí, mis pensamientos en este importante día para México.
Esta es mi trinchera.
No tengo más que dar.
Solo el dolor y mi voz,
pequeñas letras
que acompañan
a un mar de dolientes,
estudiantes,
manifestantes,
ciudadanos despiertos,
inteligentes.
Estamos todos.
Somos todos
y los que no están.
43 nos faltan.
No volverán.
Por eso el luto,
las marchas
y las protestas.
Por eso la condena
mundial.
Por eso
la esperanza de cambiar.
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…
De tarde y muy tarde
hablas.
Peor aun, dejas que hablen
por ti
un viernes,
un alguien
inepto,
cansado
del cuestionamento.
Y mientras, yo lloro
horrorizada
al oír el relato
despiadado.
Y pienso en Auschwitz.
No soporto la imagen,
la idea,
de las cenizas al río,
del fuego violento,
de la asfixia,
la desesperación,
y ellos muriendo.
Una mano se tapa la boca,
la otra se aferra al cabello,
como buscado un resquicio
de razón.
No te anestesies,
espectador,
aunque te muestren mil veces
el testimonio desgarrador.
Cada vez
es
un chico que
murió desesperado
sin entender.
Cada vez
es
un hombre sin alma
que mató a la orden
de un superior.
Cada vez,
un mando inexistente,
una patria de muerte,
la sinrazón.
Es todo:
El caos.
El silencio.
El cansancio.
Los padres.
Los hermanos.
Tú.
Yo.
No entiendo de estaciones,
ni de eclipses,
ni de horarios.
Cuando uno desaparece
durante años
el ritmo de los relojes
se vuelve falso.
Comparto aquí mi aportación a la revista 4 de Salto al reverso, junto con una excelente fotografía de Esteban Mejías que la acompaña.
Y aprovecho para agradecer de nuevo a los que hacen posible con su trabajo y con sus obras este proyecto hermoso que me da tantas alegrías.
Los invito a leer la revista en pdf o en la plataforma de Issuu:
INSANIA
No me da miedo la oscuridad. No me da miedo el silencio.
La oscuridad me atrae. El silencio me hechiza, es mi solaz.
No me da miedo la soledad. La soledad soy yo misma.
La soledad es mi dicha.
Solo me da miedo mi miedo. Temo sentir mi propio temor.
Solo es eso.
Me aterra solamente ese miedo indefinible,
a la nada en general, a todo en especial.
El miedo a la nada y a todo.
Solo a ese porque es la senda en penumbra.
Solo a ese porque es el largo corredor.
Ashamed.
I can’t command the strength
to glance
a la gente que pasa.
La noción de mí
—avergonzada—
has my soul in pain
y baja mi mirada.
Should I close these doors again,
las que abrí emocionada?
Should I declare the end?
Should I hide mi alma?