Ajena


No sucedió,
pero vas a recordarlo:
cuando dormiste
entre mantas
que olían a rosas
y a lavanda.

Y una Señora
contaba estrellas
en tu cabecera,
y te velaba.

Y tú, ajena,
a las cosas de la Tierra
que no comprenderás
y no debieras.

Serena.

Eterna.

«Rosa y lavanda», por Crissanta.

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Vida


Comparto aquí mi participación en la convocatoria «Vida», de Salto al reverso.

SALTO AL REVERSO

Te había olvidado,
vida,
de tanto pensar en tu opuesto,
en tu contrario,
(muerte),

de tanto desearlo
por su luz atrayente
y luego rechazar
su orden impaciente,

de tanto retarlo
por su golpe intempestivo,
hiriente.

Te había olvidado.

Pero alguien dijo tu nombre
y (re)sentí en mi cuerpo
la vez última
(¿la única?)
que me habitaste entera,
estallando cada segundo
en cada célula,

como un principio de año,
como una primavera eléctrica.

Nunca había sido tan mía,
tan tuya.

Y entonces amé,
porque no había otra vía,
con toda tu fuerza,
a tu manera,
la única.

Y (del fin) de ello
(re)surgió tu opuesto,
tu contrario,
la devastación del alma,
la espada.

Y ahora que ha vuelto
en quebranto,
en separación herida,
despiadada,
ya no quiero llamarlo,
desearlo.

Prefiero volver a ser tuya,
vida,
a tu manera eterna,
la única.

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La suprema falta


Los ojos cerrados
que miran hacia arriba,
ciegos,
en un espasmo de dolor.

La boca abierta,
y en la garganta
palpita,
muda,
una llaga de dolor
que es lava,
materia del alma,
que punza y supura
la herida más alta:
la suprema falta.

Goodbye


LA CONTINUACIÓN DE LA VIDA VII

«Resurrection Stone», por Crissanta.

Bow and arrow
in my hand,
caminé por el bosque
y di con el claro
aquel…

donde había existido
un castillo,
dos almas
y un incendio
que no olvidé.

Quedaba solo
el pilar
donde alguna vez pensé…

Y, sobre él,
creí ver
una sombra
del ayer.

I lifted the bow
that I created
and the arrow
that Father gave me,
and I pointed fearless
to the target
que imaginé.

Inside me,
una pequeña
voz
me rogó:
«Please,
don’t hurt him.
Then, who will
protect me?»

Bajé mi mano,
descifrando qué hacer.
Puse un techo improvisado
sobre el único resto
del lugar,
y me refugié.

And I spent
night after night,
day after day
coming back to myself.

The grass turned
from siena to green
as I learned
to shelter from the rain,
to hunt and to pray,
to keep the voice away.

Circulo protector,
paz en soledad,
color verde,
a new start.

And then
that little voice asked:
«¿Te vas a quedar aquí
para siempre?».

And I understood
que tenía que irme,
abandonar el bosque
como hizo ella
cuando murió él.

I wrote on the pillar,
a manera de despedida,
the pieces of hope
and tenderness
that he gave:
«Te acepto como eres».
«Vas a estar bien».

Y me arrodillé otra vez
en ese bosque;
not out of fear
or deep despair,
but in pain
and gratefulness.

And as I cried goodbyes,
I found
entre los restos
del incendio
una gema brillante
que se pulió
por la presión
y el fuego:
multicolor,
radiante.

I hanged it around my neck
by braiding some grass blades
as a precious reminder
of the lessons learned.

Fortaleza hallada
—fortress, strength—
in the solitude,
en la completud.

Y me puse de pie
finalmente.
Y me alejé de allí
para siempre.

The longest day


 

After the longest day,
it came the day that never ends,

not after sleep and wake,
not after shut down and restart,
not even after years have passed
not after life (?).

And few people understand,
and even few will have to fight
or be forced to withstand
the darkest essence of light,
the obscurity of the
eternal
bright
life.

Indian Summer Sky – U2

Victoria


Victoria.

¿Lo hemos logrado?
¿Yo y ella,
él y todos,
Dios?

¿Adiós al continuo salto
al filo de la navaja
de la razón?

¡!

Maravilla,
controlar mis manos.

Gloria,
usar mi voz.

Suprema dicha,
desterrar la idea
asesina,
atroz.

¡!

Ella,
sus manos que guiaron mis ojos
para ver.

Él,
infinita paciencia
que me regaló la alegría
y la fe.

Él,
mi prodigio de calma,
sus ojos limpios,
sus palabras que me llenaron
de amor.

Él,
quien alcanzó mi mano
en el abismo mayor.

Él,
cuya traición y malicia
provocaron la reacción.

Él,
el enemigo
que se reveló.

Dios,
que definió el montaje
y rehusó el deseo
de mi corazón.

Bien,
me quedaré una hora,
el minuto siguiente,
décadas bajo el sol.

Si eso es lo que quieres,

Dios.

Toda la vida
bajo el escudo
que hemos creado
ellos y yo.

Final victoria.
¿Lo hemos logrado?
¿Realmente acabó?

Llenar los espacios


Adiós al sentido —       —
y a lo que daba por entendido
No creo igual —       —
El mundo es gris

Me distraigo en la idea —       —
El deseo calculado
suplanta al arranque —        —
(gris)

Porque a donde vaya,
lo que sea que haga,
ella me aguarda
—la desdicha—
Ya está aquí