Guerrero


Mi primer poema para Salto al reverso en mucho tiempo. Pueden votarlo aquí: https://saltoalreverso.com/2018/04/30/votacion-6-para-la-antologia/

SALTO AL REVERSO

Hermoso y terrible,
el momento
en que convocan
a la batalla.

Hay tan poca tregua
entre cada matanza…

Aún la sangre de ayer
palpita en mis oídos.

Si cierro los ojos
aún puedo ver
los laberintos.

Y sin embargo,
yo juré
cumplir el mandato

sin importar la muerte,
la ausencia, la fe,
el enemigo.

Las hojas de té
giran, indecisas,
en la taza.

Los ojos de ella preguntan:
«¿Irás?».
La beso en la frente.
«Iré».

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El mar y los tiempos lejanos (relato)


Siempre he querido conocer el mar.

Mamá solía decir que era su lugar favorito en el mundo. Cualquier playa. Cualquier lugar donde pudiera sentir la arena bajo sus pies y la sal en sus labios.

Solía contarme como ella y sus amigos subían al coche y manejaban durante horas para llegar al mar. Y en cuanto llegaban a la orilla, ella se quitaba de prisa toda la ropa mientras corría hacia al agua. Y allí permanecía, nadando, luchando contra las olas, flotando en medio del océano durante minutos que parecían eternidades.

Y entonces, alguno de sus amigos la llamaba y la hacía volver. Y ese alguien la esperaba con una toalla para cubrir su desnudez y confortarla en su cansancio.

Yo sigo sin entenderlo. Por más que me esfuerzo.

No hay mucha sal en el refugio y Sigue leyendo

En guerra (poesía)


Publicado originalmente en Marimarus

Estoy en guerra
pero nadie lo sabe
y a nadie importa
mientras todo esté bien.

Mientras parezca estar bien.

Mientras parezca ser yo
y no esa maraña oscura
de desventuras
que a nadie le gusta. Sigue leyendo

Ciudad de la posguerra (sueño)


(Soñé con) Una ciudad a la orilla del mar, hundida entre los cerros. Una plaza con pisos de piedra. Estatuas en medio de los paseos, en honor a héroes ahora sin relevancia. Era el mundo inmediatamente posterior al final de la guerra.

Caminaba entre los senderos de la plaza, tratando de descifrar qué pasaba. Un desorden a medias ordenado. La gente en las calles deambulaba preguntándose lo mismo: ¿Qué pasará ahora? Sigue leyendo

Escenarios de guerra


No he olvidado del todo todas las maquinaciones de la guerra y la maldad inherente. Ejércitos de niños y de gente inocente.

Y yo solamente escabulléndome entre la hierba, acechando, escondiéndome, con un rifle en mi mano.

Encontré un buen sitio para disparar, cual francotiradora. La tenía a ella en la mira, la reina. La reina escondida en una casa destartalada en las afueras de la ciudad. Pero me di cuenta a tiempo de que era un engaño: ella era sólo un señuelo. La verdadera reina estaba lejos y a salvo, fuera del alcance de mi rifle.

Y luego ustedes contándome que seis niños murieron en la emboscada del otro día, mientras yo trato siempre de encontrar un baño limpio en estos refugios de mierda.

Cuando llegamos a los cuarteles de la Marina todo era limpio, blanco y reluciente. Justo como debía ser, justo como su cultura. Los soldados orgullosos con sus uniformes impecables, paseando a la orilla del muelle.

Y tú y yo planeando una cita de amor mientras la guerra se gestaba.”¿Qué pensará la gente de nosotros?”, me pregunté.