(Soñé que) recorría calles llenas de castillos y altos edificios.
Hermosos, majestuosos, antiguos, con columnas blancas,
con ventanas polarizadas, brillantes de luz artificial en medio de la noche,
respectivamente.
(Soñé que) recorría calles llenas de castillos y altos edificios.
Hermosos, majestuosos, antiguos, con columnas blancas,
con ventanas polarizadas, brillantes de luz artificial en medio de la noche,
respectivamente.
(Soñé que) miraba hacia abajo desde un balcón sin rejas. Estaba acostada bocabajo sobre el piso, y mi cabeza colgaba hacia el abismo de un par de pisos. La gravedad hacia colgar mi cabello claro y largo frente a mis ojos. Lo peiné entre mis dedos, y por un momento eso me dio la señal de que estaba en medio de un sueño (en la vigilia, mi cabello luce igual de corto que el de un chico). O tal vez esto era el futuro, pensé.
Mientras miraba hacia el balcón del piso de abajo y hacia el pasto que creía en la banqueta, sentía nostalgia. Pensaba en el hombre que debía visitarme esa tarde y cuyo retraso me hacía sumirme en la añoranza. Una añoranza que cargaba desde mi infancia, una larga añoranza de él, que yo sabía que no terminaría jamás, ni siquiera si eventualmente aparecía esa tarde en mi casa.
Abandoné la esperanza tras un rato y me puse de pie. Cuando volteé hacia la habitación que tenía a mis espaldas, vi dos figuras descansando en la cama: Mi madre y mi hija (…)
Estaban mis ojos dormidos
y también el cabello estaba
rendido y quieto sobre la almohada.
El polvo caía sobre mi piel
a cada respiro,
y yo sólo soñaba
contigo.
(Soñé que) Debíamos luchar contra Medusa; ella se hacía pasar por una mujer común y corriente, una profesora para ser exactos. Ella enseñaba en Hogwarts.
Precisamente una de las cosas que debía enseñarnos era cómo acabar con Medusa, pero por supuesto no lo había hecho. Harry y yo nos dimos cuenta de su verdadera identidad al mismo tiempo.
Though it may seem like it,
not everything is at peace, no.
El sol está cayendo
en su acostumbrado anaranjado,
pero yo siento
el latido desacompasado,
la ansiedad en mi pecho.
And my eyes are struggling to find
un lugar fijo donde mirar
sin mirar.
Se estaban acercando. Nos avisaron mientras nos refugiábamos en improvisadas trincheras a un lado de un edificio derrumbado.
Los superiores decidieron atacar primero.
Mi esposo y yo seríamos los encargados. Nos ordenaron armar la bomba. Era un pequeño artefacto nuclear que cabía en una caja. Tuve que colocar los explosivos junto con varias piedras cuya función era evitar que explotara inmediatamente.
Había ido a un mercado a comprar un amuleto a un amigo que era dueño del puesto. Tras buscar un rato, lo hallé: Una cadena de chaquiras azules.
Él tuvo que irse y me dejó sola con una anciana y un chico. Entonces, el cielo comenzó a cerrarse mientras se acercaba una gran tormenta.
Yo tuve miedo porque no sabía cómo regresar a casa. Nos subimos todos a un camión, y en él había un niño.
El niño no sabía que estaba muerto, al igual que yo y mis acompañantes. «La única razón por la que puede vernos es porque está muerto como nosotros», le dije a la anciana, bajando la voz para que el pequeño no me oyera.