Pequeño


Una colaboración en forma de poema para una hermosa fotografía de Manuel Alonso de bosquebaobab.wordpress.com

Avatar de bosque baobabBosque Baobab

De entre todos,

eres al que menos temo,

el más inocente,

calmo,

bello.

 

No niego, pequeño,

mi sobresalto al tacto.

Las caricias nítidas

alertan mi piel herida.

 

Yo siempre espero el daño,

la mordedura, la ponzoña.

Y tú, simple cosquilleo,

libre de veneno.

 

Atrevido, atento,

hiciste tuyas mis manos.

Construiste vías,

guaridas,

atajos.

 

Y nos miramos.

 

Te dije en susurros

vete.

Vete, pequeño.

Mi rudeza innata

herirá tu cuerpo.

Mis ciudades grises

cortarán tus vuelos.

 

Se desvaneció el rubor

de tus alas de viento.

 

Y te fuiste y no.

 

Vuelves a veces

por las tardes

con el sol.

mariquita

Poema: Carla Paola Reyes ( http://Crissanta.com )
Fotografía: Manuel Alonso ( Bosque Baobab)

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Mariposas


Prefiero pensar que son mariposas
las ideas que revolotean mi cabeza,
cuando estoy dormida y despierta.

—No saben salir de mí—

Pero sé que son polillas negras
de aquellas que anuncian muerte
como la que yo una vez fui.

—Buscan luz y no hay—

Se estrellan en las paredes,
chocan contra muros de la mente.
Me gritan sin fin.

—Sáquenlas de allí—

Y en el cuerpo no hay nada más.
Por dentro, dolor en cada fibra,
en carne viva.

—¿A dónde han de ir?—

Imagen: Crissanta

Imagen: Crissanta

Lenguaje


Junto con las notas del piano
susurro tu nombre que no existe
o más bien que olvidé
cuando te dejé

Y tras la melodía suave
de bienvenida
escucho una despedida fuerte
y decisiva

¿Será entonces éste el lenguaje
que los dos podemos comprender?

Sólo tú y yo
y nadie entenderá de qué hablo
nadie entenderá de quién hablo
sólo tú y yo
cuando murmure bajo

Quiero quitarle el tono
de sufrimiento y súplica
y sólo dejar la ternura

En dos minutos y medio
puedo callarme el rechazo
y decirte sólo que te quiero

que aún no puedo

que sigo temblando
y murmurando
y llorando con el piano

Silencio

La lanza final


Los recuerdos no saben leer
pero saben hablar
y tienen una manera de susurrar por las noches…
¡Ay!

Llevamos juntos tanto tiempo
que los llamo por su nombre
y los invito a mi casa
a vernos las caras,
a batallar.

Ellos viven en cajones,
junto a casetes y cuadernos,
junto a polvo y secretos
y en otros rincones.
!Ay!

Nos combatimos tanto tiempo
que ha llegado el final.

Llamé a mi presencia
al más triste de ellos
a voluntad.

Y tras el día-disfrute,
apareció ante mi puerta,
en el día-herida,
la lanza final.

Pasó, y no volverá a pasar:
el dolor, la derrota, la confusión,
la vergüenza, la culpa, la postración.

31


Invertí los números,
desafié las apuestas,
y cambié mis opciones
por materia.

Materia de vida,
materia de risa,
y belleza
y compañía
y alegría.

Yo,
las puertas abiertas,
la vida.

Y tú,
mi puerta siempre abierta,
mi vida.

Casi nunca te hablo,
así, en estas palabras,
pero es más que nada
porque te tengo cerca.

Una mirada basta
y el abrazo en la mañana.

A ti, a quien amo
como a jamás nadie
sólo he sabido decirte
siempre: gracias.

Así que, yo
y tú
y las amadas puertas.

Lo tengo todo esta noche
y todo en esta vida.

(Y esta mañana,
eres lo único que falta).

Ah, vida nueva.
Dios, gracias.

Luz (poesía)


Ojos abiertos,
ojos cerrados,
no importa.
Yo sólo veo una escena,
la misma siempre,
y siento clara
una llamada.

Y sueño que puedo soñar
que camino en calles ajenas,
que atravieso una plaza
bañada de luz;
y el vestido que nunca tuve
roza las bardas
y las esquinas,
y deja mi aroma
en los rincones
donde pasarás tú.

Y veo en aquella esquina
lo que me espera:
edificios donde no he estado,
un café nunca tomado,
y tú.

Y sueño que puedo
olvidarme de esto.

Sueño que quiero
porque no quiero:
me gusta ser luz.

Sólo que ahora, silencio,
belleza;
silencio en mi cabeza.

Volverá mi alma
en la madrugada
o en el alba,
es una promesa.

Y soñaré con la nada
y soñaré con la luz.

golden grass pasto

Imagen: Photl.com