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Un día que se contiene en sí mismo,
una hora, un momento que…
en una burbuja.

La calma.

La paz del silencio,
de leer / no leer,
de ver y no ver.

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End


(Nobody will understand
the ways I talk to myself.

Remember that day…?)

¿Recuerdas ese día
en que miraste fijo a la pared,
la cortina rosa,
el viento sin aire,
y no te pudiste mover?

¿La vez que lo viste a él
en el cajón de la cocina,
en el piso de la cocina,
en la pared rojiza,
en el atardecer,
en la letra e?

Y supiste que era él
en ese instante:
el final,
la muerte,
the Death,
the end,
la letra e.

«Locura», por Crissanta (video)


SALTO AL REVERSO

Presentamos un video para despedir a nuestra autora destacada del mes, Carla Paola Reyes (Crissanta).

Más información aquí: Autor destacado: Carla Paola Reyes

Los invitamos a visitar su página: carlapaola.com

La obra es «Locura», un poema publicado originalmente en la revista 6 de Salto al reverso.

De nuevo felicitamos a Carla y agradecemos su labor y sus obras para nuestro blog. Consulta la lista completa de autores destacados, aquí: Autores destacados.


Próximo autor destacado

Felicitamos a Carlos Quijano (carlosquijano.com) por haber sido elegido el próximo autor destacado de Salto al reverso.

Los invitamos a seguirlo en las redes:

Twitter: twitter.com/PComunes
Facebook: facebook.com/blogpalabrascomunes

Nuestro autor fue elegido mediante una votación del consejo editorial (valor 50%) y una votación pública (valor 50%).

Votación unánime del consejo (valor 50%)
21% en la votación pública (valor 10.5%).
TOTAL: 60.5%

De esta manera, superó a Chistín Bonetto y Fabio Descalzi…

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Dos obras por Crissanta


SALTO AL REVERSO

Crissanta es la autora destacada del mes en Salto al reverso. Pueden ver sus obras para nuestro blog dando clic aquí y visitar su blog en crissanta.com.

Compartimos con ustedes dos de sus obras.


Estoica

Melancolía insoportable,
inexpresable.
Desesperación salvaje,
inexpugnable.

No diré una palabra,
no cederé una lágrima.
Todo morirá en mis labios,
partidos de silencios,
amargos de palabras,
de explicaciones vanas.

Todo quedará en mis adentros,
anegados de sentimiento,
de cuchillos rotos,
de océanos inmensos.

Y mis manos,
esos instrumentos
de amor y consuelo,
de tortura y miedo,
abrazarán mi cuerpo
para que no se rompa,
contendrán la furia
y el impulso innato,
oscuro,
insensato.

Y se clavarán las uñas
en mis palmas,
en mis brazos,
en mi almohada.

Y gritaré hacia adentro,
y maldeciré mi alma.

Y sonreiré mañana,
estoica,
desdichada.


Encanto

Llego a verte, emocionada, nerviosa.

De inicio, no nos entendemos. Estás ofendido porque te…

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Lucha/huida (sueño)


Había muchas personas hablando en el estacionamiento del edificio. Las excavaciones de revisión tras el terremoto habían puesto al descubierto algo escalofriante. Debajo de los cimientos, estaban enterrados los cuerpos de un adulto y cuatro niños. Al parecer, el padre había matado a los hijos y luego se suicidó.

Había agua en el subsuelo. Era como si hubieran sido enterrados en agua.

Alguien pidió algo para mirar a través: un visor, unos goggles. Yo dije: «Yo tengo». Y subí por las escaleras a buscarlos. Apenas llevaba algunos escalones cuando escuché gritos abajo, gritos de terror y de advertencia. «No bajes», decían. Así que corrí escaleras arriba, en huida.

Entonces los sentí tras de mí. Corrían como humanos, pero eran bestias. Algo animal había en ellos, con fauces, hocicos de dientes afilados, con piel ¿transparente?

Traté de entrar en cualquier puerta, estaban cerradas. Llegué al departamento en el piso más alto. Parecía un penthouse. Estaba abierto. Entré y cerré la puerta tras de mí, a centímetros de ellos.

Golpeaban sin control contra la puerta mientras yo buscaba algo con que defenderme, algo con qué pelear. Encontré entre mis cosas una navaja y un sacacorchos en espiral. Con eso se llevaría a cabo la lucha.

Me asomé hacia el estacionamiento por el balcón. La pelea abajo estaba siendo ganada por las fieras; los vecinos corrían hacia las salidas y eran abatidos antes de llegar.

Entonces vi al líder. Un hombre; él no era una fiera sino un ser humano, rodeado de otros tan pensantes como él. Alzó la vista y me vio en el balcón. Sentí el terror de siempre, tan antiguo y tan conocido, tan intenso.

Los vi correr hacia el edificio y los oí subir por la escalera. Venían por mí. Todo esto era por mí.

Me preparé para esconderme y permanecer quieta.

A diferencia de las bestias, ellos sabían abrir la puerta. Cuando entraron, me había acostado lo más plana posible en el piso del balcón para no ser vista.

Registraron el departamento y entonces uno de ellos me vio, un subordinado. Trató de salvarme. Dijo: «Aquí no hay nadie». Por supuesto, el líder no le creyó y se asomó.

Cuando sentí la muerte inminente, su presencia de muerte sobre mí, preferí saltar yo misma a ser asesinada.

Y me lancé del balcón.

Pero no morí. Seguí viva tras la caída y eché a correr hacia la salida. En huida, en adrenalina, en alerta. Huida.

Desperté.

Autor destacado: Carla Paola Reyes


SALTO AL REVERSO

Felicitamos a Carla Paola Reyes (carlapaola.com) por haber sido elegida autora destacada del mes de Salto al reverso.

Los invitamos a seguirla en las redes:

Nuestra autora fue elegida mediante una votación del consejo editorial (valor 50%) y una votación pública (valor 50%).

  • Votación unánime del consejo (valor 50%)
  • 33% en la votación pública (valor 16.5%).

TOTAL: 66.5%

Para elegir a Carla, consideramos no solo la calidad y constancia de sus obras, o su compromiso inquebrantable con el proyecto (del cual es fundadora y editora general), sino sobre todo su determinación y trabajo incansables en todas las etapas por las que ha pasado Salto al reverso. Gracias, Carla.

Durante todo noviembre, recibirá un espacio destacado en el blog saltoalreverso.com y promocionaremos su perfil y sus obras en nuestras redes sociales.

Más información: Autores destacados.

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Frascos


SALTO AL REVERSO

«Mar azul», por Crissanta.

Azul y frío,
así es ese recuerdo:
un mar delicado
surcado por hielo

que no responde al grito
o a los ruegos
bello y mudo,
atesorado.

Junto con el resto,
lo guardo en un frasco
de vidrio templado,
de cristales de llanto.

He coleccionado
cada triunfo sobre el daño.
He ordenado
el caos en frascos:

Allí está ella,
la que apenas despierta,
que se retuerce en miedo
y en alerta.

Está la que miraba a la ventana…
y sus trazos en escarlata.

Está la huida desastrosa.

El levantamiento de falsos,
el juicio y el fallo,
la cruel sentencia.

El vestido blanco.

Están, en los frascos,
gritos acallados
de terror paralizado
y el silencio forzado.

Los llené de lágrimas
y revelaciones,
de temblores
incontrolados.

Grité en su boca
maldiciones,
aullidos animales,
murmullos indescifrables,
lamentos de tristeza
y arranques de demencia

durante muchos años.

Y los frascos se…

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