Sueño, hazme dueña (poesía)


Sueño, ven por mí.
Piérdeme.
Llévame a ella, la tierra,
donde el que me ame me desaparezca
en las mantas de una cama estrecha,
en el calor de un deseo esquivo.

Sueño, alcánzame
en la cansada carrera
que pierdo, de siempre,
al terminar el día.

Vigilia, suéltame.

Acostumbrada a no sentir caricias,
ni siquiera roces y menos palabras,
ahora que se acerca una luz en llama,
me enciende, me incendia,
me extraña y me despedaza.

Sueño, derrótame.
Condúceme a su almohada
para rendir mi cuerpo
a la otra soledad que acompaña
mi desvelo a las mismas horas,
mi despertar apenas al alba.

Vigilia, márchate.

Sueño, llévame a ella, la tierra.
Sueño, tómame,
y de él hazme dueña.

sueño dormir mujer

Foto: Photl.com

Dos mil ángeles y el mío (sueño)


Me miro en el espejo por séptima vez en la mañana:
mi cabello se tiñe del color de mis ojos ahora oscuros,
más pálida hoy que ayer.
Nada detrás, nada delante.

La jaula de plata me lleva al subsuelo.
¿Nadie?

Siguiendo mis pasos, él:
torso desnudo, porte altivo, rebelde,
alas enormes azul celeste,
ojos fulgurantes en la bruma,
bello.

Camina invisiblemente silencioso tras de mí,
mira fijamente.
Me detengo – se detiene.
Busco a mi amante;
me escucha mi amante.
Sigo, sigo.
Un abismo se abre a mis pies
mientras prendo un cigarrillo.
Lo apago en él para apaciguarlo.
Se cierra. Camino.

—Memoria imperecedera,
recuerdos que no mueren—. Sigue leyendo

Muerte, muerte, muerte (sueños)


¡Oh, mi mente se empeña en soñar con muerte! Tres sueños: La muerte de alguien más, la mía y la provocada por mí.

I

A esa señora se le habían muerto sus dos hijos y su esposo el mismo día. Otros voluntarios y yo colocábamos una antorcha en su memoria, tan alta que quemaba las copas de los árboles. Subí la escalera desde el jardín y ahí la encontré: la señora iba enlutada de pies a cabeza y acompañada de su padre. Era alta y tenía el cabello negro y corto, su rostro expresaba dolor, pero también un gran temple.

Yo caí a sus pies, llorando por ella, llorando lo que no lloraba ella.

—¿Por qué lloras? —me preguntó el señor del cabello completamente blanco.

—Porque los mataron a los tres, el mismo día.

—¡Hijos de puta! —exclamó el hombre, y yo supe que se refería a los asesinos, los terroristas.

Ella no dijo nada.

II

Que iban a matarme. Estaba condenada a muerte. Era la forma en que más temía morir (la segunda era Sigue leyendo

Never mind (sueño)


bailarina ballet giro

Foto: Photl.com

Practicaba mis giros una y otra vez. Y en medio de la oscuridad, no veía nada. Pero escuchaba una frase:

«Never mind what happened to you. You have to dance».

Una y otra vez:

«You have to dance».

«You have to dance».

Y no sólo hablaba del ballet, era la vida.

Bailar la vida.

Awards


Tengo que agradecer un par de nominaciones a estos premios en cadena que nos otorgamos los blogueros. La primera, del premio Shine On Award otorgada de nuevo por el talentoso e incansable Leo, a través de su blog Majberet en majberet.wordpress.com. El segundo es el One Lovely Blog Award concedido amablemente por parte de Una pausa para el café en unapausaparaelcafe.wordpress.com, que tiene artículos muy interesantes y a veces mordaces. Totalmente recomendable.

Las reglas de los premios se parecen, así que las mencionaré juntas:

  1. Publica la imagen de los premios en tu entrada, y menciona quién te nominó al premio y la dirección de su blog.
  2. Menciona 7 datos sobre ti mismo.
  3. Nomina a otros 11 blogs al premio y menciona sus sitios.
  4. Notifica a los blogueros sobre su premio.
  5. Haz 11 preguntas a los ganadores para que respondan cuando acepten su premio.
  6. Responde las preguntas dejadas para ti por el bloguero que te concedió el premio.

7 datos sobre mí: Sigue leyendo

Hombres en llamas (sueño)


Dos hombres estaban en llamas en medio de la plaza. El fuego era azul. Sus ropas se habían fusionado con su piel chamuscada, sus rasgos literalmente se derretían. Yo veía la agonía en sus rostros y me preguntaba por qué nadie les ayudaba.

Hasta que me di cuenta de lo que sujetaban en las manos. Aún en su dolor, sostenían frascos con algún líquido dentro: ácido o alguna sustancia que seguramente explotaría y nos mataría a todos. Iban a inmolarse, pero nos destruirían a nosotros también.

Y entonces vi el terror en los rostros de los demás. Y mi piedad hacia ellos se convirtió en horror y pánico. Quise correr y alejarme de aquella plaza antes de la explosión, antes de la muerte.

fuego liquido

Foto: SXC