Brasas


Estaba respirando brasas,
asfixiándome entre el fuego,

completamente desalentada
como para salvarme del incendio.

Ok, I would do as they say.
I don’t need any more danger
in my head.

I won’t complain
ni lo mencionaré otra vez.

Luego, cerré todas las puertas,
pero dejé las llamas dentro.

No pensé volver a sentir
lo que estoy sintiendo.

(feel?, ¿qué?).

Pero vi por la ventana
la luz del atardecer.

Lo siento, yo…
simplemente tenía mucho miedo.

Déjenme ser, por favor:
perderme es lo único que no tolero.

Río


 

PERLA EN EL BOSQUE IV


Fotografía: «The Same River», derivada de «Cascade River» de Josh Hild (Unsplash).

 

Me ha parecido cruel
usar el agua en contra mía;
mi elemento, mi ser.

No había entendido
que el océano dentro
no era mío.

No había entendido
que el río…

… que el río
alimentaba el estanque
que subía hasta ahogarme.

No había comprendido
por qué era interminable
el mar eterno, renovable,
el ahogo incesante.

Estaba de pie a mitad del bosque,
respondiendo una pregunta
que sí/no ameritaba respuesta,
como no ameritaban preguntas
—ni antes ni nunca—
todas mis entregas.

Pero siempre las había:
la explicación,
la justificación,
la desaprobación,
la vergüenza.

Los «por qués» y los «acaso…»,
∴, el dolor desde la garganta
hasta el sitio de la espada.

Estaba de pie y caí de rodillas;
el río inundó el bosque
y se bifurcó en dos vías:
hacia un lago congelado
y hacia un delta ajardinado.

Y un sol dorado
arrojó una claridad cobriza
sobre la desembocadura.
que se dividía.

El calor bronceado
evaporó el agua-arma,
el ataque, el desmayo,
el ahogo avergonzado.

Y entonces vi que se abría
un pequeño sendero de florecillas.

L (sueño)


Que todos se iban menos nosotros; D me lo anunció y me ofreció café. En ese mundo paralelo extraño, esa realidad alterna de algunos sueños.

Y el café en el otro mundo se sirve en metal, parece.

Pero lo importante era ella; ella y su padre, que eran tan parecidos: la piel en bronce, el cabello negro, los ojos oscuros y sonrientes, la preciosidad. Y ella, de seis años, contaba un cuento sobre su papá. Y ella me abrazó cuando dijeron «mamá».

Verano


Hubo un verano
en que corrí descalza
con las piernas rotas,
laceradas.

Hubo un verano
en que arrojé mis ojos
a un pozo,
y luego vi el dolor ajeno
a diario.

Hubo un verano
en que abrí y cerré
—con mis propias manos—
todas las puertas
que ardían al rojo blanco.

Y hubo días de ese verano
en que arrojé de nuestra casa
a propios y extraños.

Hubo un verano
que pensé que había durado años,
que sigue durando.

Hubo una tarde-noche
irrecordable de un verano
en la que —apenas me entero—
él me estuvo esperando.

V (Perséfone)


Originalmente publicado en Salto al reverso.

¿Dónde se hospeda
la violencia?
¿Dónde habita
luego de que sale
de la gente?

Cuando no puede volver al origen,
se aloja en la mente
de quien no comprende.

ESCENA EN DORADOS

«Sol en tormenta» por Crissanta.

Cuando tú vas, yo ya he vuelto,
aunque nadie quiera hablar de ello.
Ni siquiera yo; lo acepto.

Antes de ser valquiria,
Atalanta, Artemisa,
fui la koré, Perséfone,
en doncellez desvalida,

La mirada de soslayo,
el insidioso comentario
precedían…

… al arrebato,
la ventisca,
la ira de Hades
en la mesa de la cocina.

(No hay suficiente valeriana
árnica, pasiflora o lavanda
que basten en esta vida).

Y además, después, el rapto
—los raptos—;
las visitas al Inframundo
cada sequía.

Cuando ellos van, yo ya vuelvo.
Sin venganza, con heridas,
con la lección aprendida.

“Oh, my dad loved that song,” I said.

X


Something’s missing
and not.

Todo es muy extraño.

Tratamos,
como cada año.
Y no.

Al menos esta vez no fui yo
quien terminó llorando.

De cualquier modo…

Sé quién soy
y no puedo/quiero
cambiarlo,

ni ceder
un solo palmo.

But no one
could ever
sit in his chair

como yo,
sobre el brazo,
a su lado.

But no one
could ever
sit in his chair,

take his spot,
estar a cargo.

I’m just smiling
(because I’m crazy these days),
but I don’t really want it.

The Unforgiven


I can’t stand this
for too long,
so I will be brief:

You never heard that song,
but it was about you,
about us.

But it is not anymore.

Because I forgave you, d,
right there on the spot,
and even since long before.

I forgave everything,
I told you so,
in your ear, d,
when you were d…

(Anyway…
I’m completely fucking broken up.)